Points of View

/ Published on November 4, 2003

Encuentro

Conclusiones del Iº Congreso Iberoamericano sobre Accidentología Vial

Los datos exhibidos durante el evento profesional que se desarrollara durante el pasado mes de octubre ponen en relieve la necesidad de intensificar las acciones preventivas por medio de campañas masivas de educación vial.

Author: Por el Dr. Jorge Bermúdez*

Index
1. El evento
2. El mapa actual
3. Consideraciones

Con una concurrencia que colmó las instalaciones del Auditórium Maestro Rodríguez Fauré de la ciudad de Avellaneda, se desarrolló del 9 al 11 de octubre de 2003 el I° Congreso Iberoamericano sobre Accidentología Vial, organizado por la Asociación de Peritos de la Provincia de Buenos Aires (APeBA) junto con la Universidad Tecnológica Nacional.

El evento incluyó el  I° Congreso Argentino sobre Accidentología Vial, las I° Jornadas Nacionales de Medicina del Tránsito y Valoración del Daño Corporal y las I° Jornadas Nacionales sobre Reconstrucción de Accidentes.

Declarado de interés parlamentario nacional por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y de interés legislativo por la Honorable Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires, contó con el auspicio del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, universidades nacionales y colegios profesionales.

Siendo las lesiones producidas por accidentes de tránsito el problema de salud que constituye la primera causa de muerte antes de los 35 años, debemos preguntarnos cuál es el papel que los profesionales de la salud debemos asumir para hacer frente a esta devastadora epidemia.
Cuando se avanza hasta el detalle del genoma humano, se reduce la mortalidad por cáncer y enfermedades cardiovasculares, ¿cómo es posible que se logren tan pocos progresos en la prevención de las lesiones de tránsito? La explicación radica en que las lesiones de tránsito no son percibidas como un problema de salud pública: nos encontramos ante un problema de salud sin una respuesta sanitaria adecuada.
En el campo de la seguridad vial los médicos seguimos limitándonos al tratamiento pero dejando de lado la prevención. Llegamos una vez producido el siniestro, pero no nos preocupamos por recoger información sobre el consumo de alcohol, o sobre el uso de medidas de protección en las víctimas de tránsito que atendemos, siendo factores de riesgo sobre los que existe una abrumadora evidencia científica y que son susceptibles de ser modificados desde nuestra práctica clínica.