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La síntesis de un artículos del Dr. Enrique Rewald aceptado para publicación por "Annals of the New York Academy of Sciences"
Micropartículas y la Hipótesis de Higiene
Introducción
Considerando la interconexión como una tendencia biológica, el enfoque tradicional de un sistema inmune restringido al individuo puede resultar contraintuitivo. Conceptos relacionados a mecanismos de inmunidad social fueron ganando terreno en los últimos años, los avances siendo particularmente notables en el caso de diferentes especies de insectos sociales. La existencia de un mecanismo de defensa equivalente a nivel humano es aún enigma que, en nuestra opinión, bien vale la pena explorar. Proponemos aquí un posible mecanismo para la comunicación inmunológica interindivual, la cual estaría mediada por micropartículas
Acerca de las Micropartículas
Las micropartículas son vesículas liberadas por un amplio espectro de células de mamíferos, particularmente durante los procesos de activación y apoptosis. Están involucradas en una gran variedad de procesos fisiológicos y patológicos que abarcan desde la neovascularización vascular hasta una participación activa en procesos inmunológicos. Previamente se suponía que el intercambio intercelular de moléculas estaba restringido a la formación de la llamada sinapsis inmunológica.
Gracias al hallazgo reciente de que las micropartículas contribuyen activamente en la mediación de la comunicación entre células inmunológicas y que dicho intercambio molecular incluso puede darse a distancia, el tema adquirió una nueva dimensión. Al transportar a toda clase de moléculas, incluso receptores y hasta complejos péptido-MHC, se comprende el alcance que reviste. El circuito de comunicación se cierra cuando las microparticulas son internalizadas y procesadas por las células destinatarias. Luego los receptores trasladados son expresados extracelularmente y en muchos casos parecen conservar su función original. Las consecuencias de este asombroso mecanismo distan aún de ser esclarecidas. En vista de las propiedades inmune activadoras y supresoras y, sobre todo, los escenarios correspondientes, no corresponde subestimar el papel de las micropartículas en dimensionar la respuesta inmune, especialmente en las etapas inicial y final (restitutio ad integrum).
Inmunidad Epitelial
Se sabe hoy que las células epiteliales desempeñan un rol clave en la interacción huésped-medioambiente. Antes de ser identificado como un importante mediador en la respuesta inmune, el epitelio meramente fue considerado como una barrera que previene la entrada de patógenos. Su versatilidad ha sido investigada particularmente en el intestino aunque, a menor escala, el panorama se desenvuelve también en el medio de otras mucosas y su flora respectiva, como ser el árbol respiratorio. Incluso en la piel encontramos un proceso básicamente equivalente.
También es significativo el hecho de que las células epiteliales expresan receptores reconocedores de patógenos (PRR). Este aspecto cognitivo se basa en la identificación de una serie de moléculas que son comunes a numerosos patógenos, también conocidas como PAMPs (pathogen associated molecular patterns) y que representan un verdadero hito de la inmunidad innata ancestral. La compleja reacción condicionada por la movilización precoz de recursos defensivos depende en buena parte del protagonismo de células epiteliales y dendríticas. La expresión de los PAMPs no se limita a identificar amenazas microbianas, ya que está involucrada asimismo en salvaguardar la cantidad considerable de microorganismos con los que convivimos en simbiosis, es decir, que resulta importante prevenir una respuesta inmune fuera de lugar. De manera que, además del ‘know how’, las células epiteliales participan en el proceso de la tolerancia. Si a ello sumamos la capacidad de emitir y captar micropartículas, estas células asombran por su versatilidad relativa a la función inmunológica. El panorama es muy amplio y creemos que justifica preguntarse si, entre las consecuencias de las interacciones, a las que hemos hecho referencia, concretamente, se trata de la comunicación entre células distantes, que podrían engendrar conexiones inmunológicas de un individuo a otro.
Comunicación Inmunológica, ¿Realidad o Mito?
Imaginemos a la superficie epitelial como una interfaz bidireccional de comunicación entre el sistema inmune y el medioambiente, en la que micropartículas contribuirían a diseminar información inmunológica. Al menos en determinados insectos sociales, esto parece ser el caso y el fenómeno está siendo investigado, incluso está proyectado abordarlo en mamíferos. La captación e interpretación, así como la ulterior reacción por parte de otros formarían las bases para un proceso de comunicación inmunológica. El mecanismo sugerido estaría sujeto a un umbral de activación, es decir, que las micropartículas ‘mensajeras’, que pueblan el ambiente tienen que alcanzar una densidad crítica o sea suficiente para que el receptor pueda identificar alguna señal. El condicionamiento dependería de determinadas condiciones entre las cuales suponemos que un hacinamiento en ausencia de higiene, tal como sigue ocurriendo en algunas de nuestras ‘villas miseria’ podría aportar la cantidad necesaria de partículas. Estas no deben ser confundidas con las micropartículas propiamente dichas.
En cambio, podrían proveer condiciones iniciales para una reacción en cadena quizás equivalente a la que presumimos desencadenaran, por ejemplo, las condiciones en una ciudad amuralladas bajo un sitio prolongado. Hay que imaginarla repleta de fugitivos, con riesgoso desabastecimiento de agua y alimentos. Solo imaginando un vínculo inmunológicos colectivo entendemos que haya habido sobrevivientes.
No vamos a negar que semejante degradación ocurre aun hoy y sigue afectando a pueblos enteros, pero a los científicos no se les brinda el acceso indispensable para una de evaluación seria. Quizás estos lleguen a analizar consecuencias adversas, pero a supuestos beneficios, en caso de que los hubiera, difícilmente,. De manera que no esperamos una respuesta rápida a nuestra presunción de que cierto beneficio inmunológico colectivo podría estar oculto aun en las más aterradoras de las circunstancias. Aquí viene a relucir la hipótesis de la higiene que motivó esta reseña.