Un estudio desarrollado por investigadores de Francia y de la República Checa, examinó los cambios en la composición corporal experimentados por 16 niños, luego de padecer un transplante renal (Tx). Los pacientes fueron sometidos a una evaluación por absorciometría de energía dual por rayos X durante un período de 6 meses posteriores al Tx; la evaluación se repitió cada 6 y 12 meses. La composición corporal fue analizada tomando como referencia el contenido mineral óseo de todo el cuerpo (BMC), la masa corporal magra (LBM) y la masa corporal adiposa (FBM).
Durante los 3 primeros meses posteriores al Tx, el BMC medio disminuyó desde un valor inicial de +0.98 en los puntajes de desviación estándar (SDS) hasta -0.55 SDS. Asimismo, el BMC experimentó una disminución aún mayor al término del sexto mes (M6; -1.34 SDS) y del doceavo mes posterior al Tx (-1.32 SDS).
Los investigadores observaron mejorías en los pacientes dos años después del Tx (P para cambios globales < 0.0001); se observaron cambios significativos en la LBM y en la FMB (P = 0.006 y P = 0.0001, respectivamente). Durante los 3 primeros meses siguientes al Tx, la LBM disminuyó (cambio promedio, 0.71SDS) y permaneció a un valor menor que 0 SDS en todos los pacientes, excepto en 4 de ellos. Nos obstante, la LBM no alcanzó un valor menor a -1 SDS durante el período estudiado. En contraposición, la media de la FBM aumentó un promedio de 3.73 SDS durante los 3 primeros meses y mantuvo un valor elevado durante los primeros 12 meses siguientes al Tx; recién a los 2 años posteriores al estudio la misma experimentó una disminución.
Considerando los valores absolutos, no se observó ninguna correlación significativa entre las dosis acumulativas de prednisona y la BMC, la FBM o el LBM en ninguno de los intervalos de análisis. Sin embargo, los cambios significativos en la FBM correlacionaron significativamente con los cambios relativos en las dosis acumulativas de prednisona.
Publicado el 30 de octubre de 2001
Investigación original
Composición corporal posterior a un transplante renal en niños
Recientemente, un estudio desarrollado por investigadores franceses y checos, permitió examinar los cambios en la composición corporal experimentados por 16 niños, luego de haber sido sometidos a un transplante renal.
Fuente: American Journal of Kidney Diseases 2001; 38 (2): 366-370
Un estudio desarrollado por investigadores de Francia y de la República Checa, examinó los cambios en la composición corporal experimentados por 16 niños, luego de padecer un transplante renal (Tx). Los pacientes fueron sometidos a una evaluación por absorciometría de energía dual por rayos X durante un período de 6 meses posteriores al Tx; la evaluación se repitió cada 6 y 12 meses. La composición corporal fue analizada tomando como referencia el contenido mineral óseo de todo el cuerpo (BMC), la masa corporal magra (LBM) y la masa corporal adiposa (FBM).
Durante los 3 primeros meses posteriores al Tx, el BMC medio disminuyó desde un valor inicial de +0.98 en los puntajes de desviación estándar (SDS) hasta -0.55 SDS. Asimismo, el BMC experimentó una disminución aún mayor al término del sexto mes (M6; -1.34 SDS) y del doceavo mes posterior al Tx (-1.32 SDS).
Los investigadores observaron mejorías en los pacientes dos años después del Tx (P para cambios globales < 0.0001); se observaron cambios significativos en la LBM y en la FMB (P = 0.006 y P = 0.0001, respectivamente). Durante los 3 primeros meses siguientes al Tx, la LBM disminuyó (cambio promedio, 0.71SDS) y permaneció a un valor menor que 0 SDS en todos los pacientes, excepto en 4 de ellos. Nos obstante, la LBM no alcanzó un valor menor a -1 SDS durante el período estudiado. En contraposición, la media de la FBM aumentó un promedio de 3.73 SDS durante los 3 primeros meses y mantuvo un valor elevado durante los primeros 12 meses siguientes al Tx; recién a los 2 años posteriores al estudio la misma experimentó una disminución.
Considerando los valores absolutos, no se observó ninguna correlación significativa entre las dosis acumulativas de prednisona y la BMC, la FBM o el LBM en ninguno de los intervalos de análisis. Sin embargo, los cambios significativos en la FBM correlacionaron significativamente con los cambios relativos en las dosis acumulativas de prednisona.