Tanto en Neonatología como en Genética, se encuentran expuestas al hecho del fallecimiento de recién nacidos o al nacimiento de mortinatos. Este hecho produce un efecto psicológico traumático en los padres que conllevan cambios emocionales enormes como suelen ser depresión y ansiedad, En general frente a este sufrimiento, los médicos nos cuesta actuar y desconocemos cuál es la mejor forma de ayudar a la pareja a enfrentarlo. En estos casos se recomiendan los siguientes mensajes:
· Confrontar a las madres de bebés nacidos muertos con la realidad de la muerte facilita un luto saludable.
· Una vez producida la muerte in útero es aconsejable inducir el parto lo mas rápidamente posible, evitando prolongados períodos de continuación del embarazo.
· Un ambiente tranquilo, donde la madre pueda pasar tanto tiempo como ella quiera o necesite con su niño recién nacido muerto, es beneficioso.
· Es importante que los padres tengan un recuerdo del niño.
· Debe mostrarse flexibilidad hacia las propias necesidades de la madre con respecto a los rituales del luto.
· El personal no debe obligar a la madre al sostenimiento, caricia, o beso el niño muerto.
Bibliografía:
Radestad, Ingela; Steineck, Gunnar. Psychological complications after stillbirth--influence of memories and immediate management: population based study. BMJ: British Medical Journal, 06/15/96, Vol. 312 Issue 7045, p1505.