Comentario del Editor:
Los autores presentan una importante casuística con el empleo de homoinjertos pulmonares con una excelente mortalidad quirúrgica y dentro de los 12 meses de seguimiento. La incidencia de fallas en el homoinjerto fue del 30% al cabo de un año, cifra que es comparable con la de otros centros extranjeros. A diferencia de otras experiencias, los autores no presentaron calcificaciones en el homoinjerto, pero esto quizás se deba a que el seguimiento fue de solo un año. Es interesante señalar lo bien que los autores aprovecharon la versatilidad de los procedimientos endoluminales para resolver un importante número de fallas del homoinjerto sin tener complicaciones.
Finalmente se destaca que los autores iniciaron su experiencia con homoinjertos adquiridos al Royal Brompton Hospital del Reino Unido para luego desarrollar su propia tecnología.
Los homoinjertos valvulados utilizados originariamente por Ross y Somerville en 1966 se aplican de rutina en la corrección de diversas patologías como atresia pulmonar con comunicación intraventricular, formas complejas de la tetralogía de Fallot, tronco arterioso, transposición de los grandes vasos y estenosis pulmonar, entre otras. En este trabajo, los autores evalúan la durabilidad y complicaciones de los homoinjertos valvulares criopreservados para la reconstrucción del tracto de salida del ventrículo derecho.
Métodos
Entre marzo de 1991 y marzo de 2001 se colocaron 79 homoinjertos pulmonares que fueron seguidos por más de 12 meses.
Los homoinjertos son obtenidos de donantes cadavéricos de hasta 6 horas de producido el paro cardíaco. A grandes rasgos, el material fue sometido a una preparación de varias etapas en las cuales se eliminó el endotelio y se esterilizó el homoinjerto, luego se lo envasó en una solución criopreservante de dimetilsulfóxido y albúmina humana. Para su conservación se fue enfriado progresivamente hasta alcanzar una temperatura de -1400 C de nitrógeno líquido quedando en depósito en estas condiciones hasta el momento de su empleo.
Durante la cirugía se seleccionó el diámetro del homoinjerto en base a un rango teórico por peso y superficie corporal de acuerdo a tablas descriptas por Kirklin y Barratt Boyes.
Resultados
La edad y peso promedio de los pacientes fue de 49 meses y de 15 kg respectivamente. Las patologías predominantes fueron tetralogía de Fallot y atresia pulmonar. La mortalidad quirúrgica fue del 7,5% (n = 6).
Respecto al seguimiento alejado, en 9 pacientes (11%) se produjo falla del homoinjerto, en 8 de ellos por estenosis a nivel del sitio del implante o en la anastomosis distal. En el caso restante se produjo dilatación aneurismática del injerto. En 19% de los pacientes se detectó estenosis o insuficiencia severa del homoinjerto. Hubo un caso de endocarditis bacteriana que se resolvió con tratamiento antibiótico.
Gran parte de las fallas y disfunciones de los homoinjertos se pudieron tratar mediante cateterismo intervencionista (n = 14) con procedimientos de angioplastia o la colocación de un stent. Esto determinó que de un 30% de fallas del homoinjerto, solamente el 11% necesitó recambio en un promedio de 61 meses.
Los autores concluyen que debido a los estándares alcanzados a nivel de producción internacional en la confección de los homoinjertos y los resultados en el tiempo, se puede considerar que este procedimiento es un excelente recurso para resolver las patologías que involucran el tracto de salida del ventrículo derecho.
Artículo comentado por el Dr. Ricardo Ferreira, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.