Actualmente, el tratamiento con un deoxicolato de amfotericina B es la terapia antifungal empírica estándar en pacientes neutropénicos con cáncer que padecen una fiebre persistente que no responde a una terapia con antibióticos. Sin embargo, este tratamiento provoca con frecuencia toxicidades metabólicas y de otro tipo relacionadas con la infusión que podrían ser limitadoras de la dosis.
Recientemente, un grupo de investigadores europeos y norteamericanos realizó una comparación entre la eficacia y la seguridad de la terapia con itraconazol frente a un tratamiento antifungal empírico con amfotericina B.
Los investigadores realizaron un estudio abierto, randomizado y controlado, accionado por equivalencias en 60 centros oncológicos de 10 países. Durante la investigación, fueron seleccionados un total de 384 pacientes neutropénicos con cáncer que sufrían fiebre persistente sin respuesta a la terapia con antibióticos. Los pacientes fueron asignados de manera randomizada para recibir amfotericina B intravenosa o itraconazol intravenoso, seguidas de una solución de itraconazol oral. Los investigadores midieron la disminución de la fiebre, la irrupción de infección fungal, los eventos adversos relacionados a la droga administrada y los eventos de muerte.
La duración media de la terapia fue de 8.5 y 7 días tanto para la administración de itraconazol como para anfotericina y el tiempo medio de disminución de la fiebre fue de 7 y 6 días, respectivamente. Los análisis de eficacia en relación a la intención de tratamiento realizados a partir de los datos de 360 pacientes, mostraron índices de respuesta del 47% y del 38% para la itraconazol y la amfotericina B, respectivamente (diferencia, 9.0% [95% CI, -0.8 a 19.5%]).
Los investigadores observaron una menor cantidad de eventos adversos relacionados con la droga en el grupo tratado con itraconazol, comparado con el grupo tratado con amfotericina B (5% frente al 54% de los pacientes; P = 0.001) y el índice de crisis por suspensión de la droga provocada por toxicidad fue significativamente más bajo en los pacientes que recibieron itraconazol (19% frente a 38%; P = 0.001). Se observó significativamente una mayor cantidad de receptores de amfotericina B que experimentaron nefrotoxicidad (P < 0.001); la irrupción de infecciones fungales (5 pacientes en cada grupo) y los índices de mortalidad (19 muertes en el grupo trataso con itraconazola y 25 en el grupo que recibió amfotericina B) fueron similares. Un total de 67 pacientes, luego de haber recibido dosis de itraconazol intravenoso durante un período medio de 9 días, cambiaron por una administración de la misma droga vía oral.
Los investigadores creen que la eficacia de la itraconazol y la amfotericina B es equivalente cuando son consideradas como terapias antifungicas empíricas en pacientes neurtropénicos con cáncer. Sin embargo, la itraconazol está asociada de manera significativa con una menor toxicidad.
Publicado el 15 de noviembre de 2001
Pacientes neutropénicos con cáncer
Comparación entre el itraconazol y la amfotericina B en la terapia antifúngica empírica
Recientemente, un grupo de investigadores llevó a cabo un estudio multicéntrico para evaluar la eficacia de la itraconazol oral e intravenosa frente al deoxicolato amfotericina B intravenoso como terapia antifungal empírica para la reducción de la fiebre persistente en pacientes neutropénicos con cáncer.
Fuente: Annals of Internal Medicine 2001; 135 (6): 412-422
Actualmente, el tratamiento con un deoxicolato de amfotericina B es la terapia antifungal empírica estándar en pacientes neutropénicos con cáncer que padecen una fiebre persistente que no responde a una terapia con antibióticos. Sin embargo, este tratamiento provoca con frecuencia toxicidades metabólicas y de otro tipo relacionadas con la infusión que podrían ser limitadoras de la dosis.
Recientemente, un grupo de investigadores europeos y norteamericanos realizó una comparación entre la eficacia y la seguridad de la terapia con itraconazol frente a un tratamiento antifungal empírico con amfotericina B.
Los investigadores realizaron un estudio abierto, randomizado y controlado, accionado por equivalencias en 60 centros oncológicos de 10 países. Durante la investigación, fueron seleccionados un total de 384 pacientes neutropénicos con cáncer que sufrían fiebre persistente sin respuesta a la terapia con antibióticos. Los pacientes fueron asignados de manera randomizada para recibir amfotericina B intravenosa o itraconazol intravenoso, seguidas de una solución de itraconazol oral. Los investigadores midieron la disminución de la fiebre, la irrupción de infección fungal, los eventos adversos relacionados a la droga administrada y los eventos de muerte.
La duración media de la terapia fue de 8.5 y 7 días tanto para la administración de itraconazol como para anfotericina y el tiempo medio de disminución de la fiebre fue de 7 y 6 días, respectivamente. Los análisis de eficacia en relación a la intención de tratamiento realizados a partir de los datos de 360 pacientes, mostraron índices de respuesta del 47% y del 38% para la itraconazol y la amfotericina B, respectivamente (diferencia, 9.0% [95% CI, -0.8 a 19.5%]).
Los investigadores observaron una menor cantidad de eventos adversos relacionados con la droga en el grupo tratado con itraconazol, comparado con el grupo tratado con amfotericina B (5% frente al 54% de los pacientes; P = 0.001) y el índice de crisis por suspensión de la droga provocada por toxicidad fue significativamente más bajo en los pacientes que recibieron itraconazol (19% frente a 38%; P = 0.001). Se observó significativamente una mayor cantidad de receptores de amfotericina B que experimentaron nefrotoxicidad (P < 0.001); la irrupción de infecciones fungales (5 pacientes en cada grupo) y los índices de mortalidad (19 muertes en el grupo trataso con itraconazola y 25 en el grupo que recibió amfotericina B) fueron similares. Un total de 67 pacientes, luego de haber recibido dosis de itraconazol intravenoso durante un período medio de 9 días, cambiaron por una administración de la misma droga vía oral.
Los investigadores creen que la eficacia de la itraconazol y la amfotericina B es equivalente cuando son consideradas como terapias antifungicas empíricas en pacientes neurtropénicos con cáncer. Sin embargo, la itraconazol está asociada de manera significativa con una menor toxicidad.