Noticias médicas

Publicado el 15 de noviembre de 2001

Pacientes neutropénicos con cáncer

Comparación entre el itraconazol y la amfotericina B en la terapia antifúngica empírica

Recientemente, un grupo de investigadores llevó a cabo un estudio multicéntrico para evaluar la eficacia de la itraconazol oral e intravenosa frente al deoxicolato amfotericina B intravenoso como terapia antifungal empírica para la reducción de la fiebre persistente en pacientes neutropénicos con cáncer.

Actualmente, el tratamiento con un deoxicolato de amfotericina B es la terapia antifungal empírica estándar en pacientes neutropénicos con cáncer que padecen una fiebre persistente que no responde a una terapia con antibióticos. Sin embargo, este tratamiento provoca con frecuencia toxicidades metabólicas y de otro tipo relacionadas con la infusión que podrían ser limitadoras de la dosis.

Recientemente, un grupo de investigadores europeos y norteamericanos realizó una comparación entre la eficacia y la seguridad de la terapia con itraconazol frente a un tratamiento antifungal empírico con amfotericina B.

Los investigadores realizaron un estudio abierto, randomizado y controlado, accionado por equivalencias en 60 centros oncológicos de 10 países.  Durante la investigación, fueron seleccionados un total de 384 pacientes neutropénicos con cáncer que sufrían fiebre persistente sin respuesta a la terapia con antibióticos. Los pacientes fueron asignados de manera randomizada para recibir amfotericina B intravenosa o itraconazol intravenoso, seguidas de una solución de itraconazol oral. Los investigadores midieron la disminución de la fiebre, la irrupción de infección fungal, los eventos adversos relacionados a la droga administrada y los eventos de muerte.

La duración media de la terapia fue de 8.5 y 7 días tanto para la administración de itraconazol como para anfotericina y el tiempo medio de disminución de la fiebre fue de 7 y 6 días, respectivamente. Los análisis de eficacia  en relación a la intención de tratamiento realizados a partir de los datos de 360 pacientes, mostraron índices de respuesta del 47% y del 38% para la itraconazol y la amfotericina B, respectivamente (diferencia, 9.0% [95% CI, -0.8 a 19.5%]). 

Los investigadores observaron una menor cantidad de eventos adversos relacionados con la droga en el grupo tratado con itraconazol, comparado con el grupo tratado con amfotericina B (5% frente al 54% de los pacientes; P = 0.001) y el índice de crisis por suspensión de la droga provocada por toxicidad fue significativamente más bajo en los pacientes que recibieron itraconazol (19% frente a 38%; P = 0.001). Se observó significativamente una mayor cantidad de receptores de amfotericina B que experimentaron nefrotoxicidad (P < 0.001); la irrupción de infecciones fungales (5 pacientes en cada grupo) y los índices de mortalidad (19 muertes en el grupo trataso con itraconazola y 25 en el grupo que recibió amfotericina B) fueron similares. Un total de 67 pacientes, luego de haber recibido dosis de itraconazol intravenoso durante un período medio de 9 días, cambiaron por una administración de la misma droga vía oral.

Los investigadores creen que la eficacia de la itraconazol y la amfotericina B es equivalente cuando son consideradas como terapias antifungicas empíricas en pacientes neurtropénicos con cáncer.  Sin embargo, la itraconazol está asociada de manera significativa con una menor toxicidad.