El esófago de Barrett, ligado al adenocarcinoma esofágico, se encuentra asociado con el reflujo biliar, en tanto el reflujo duodenogástrico aumenta tras la realización de la colecistectomía. Un estudio desarrollado por el Instituto Karolinska de Estocolmo, Suecia, evaluó si la colescistectomía se encuentra asociada con un riesgo incrementado de adenocarcinoma esofágico.
Los investigadores llevaron a cabo un estudio de cohorte basado en una población de pacientes suecos sometidos a una colescistectomía entre el año1965 y el año 1977, según los informes del Registro Sueco de Cáncer.
Los resultados obtenidos evidenciaron que los pacientes colescistectomizados tuvieron un riesgo incrementado de adenocarcinoma esofágico (tasa estandarizada de incidencia [SIR], 1.3;95% Intervalo de confianza [CI], 1.0 a 1.8). Sin embargo, la colescistectomía no estuvo asociada con el carcinoma esofágico escamocelular (SIR, 0.9;95% CI, 0.7-1.1). Asimismo, los pacientes con cálculos biliares que no habían sido sometidos a cirugía no presentaron un riesgo incrementado de adenocarcinoma o carcinoma escamocelular esofágicos.
La colescistectomía esta asociada con un riesgo moderadamente incrementado de adenocarcinoma esofáfgico, posiblemente causado por el efecto tóxico del reflujo del jugo duodenal sobre la mucosa esofágica. Los investigadores resaltaron la importancia de emprender una mayor cantidad de estudios que aborden la problemática de la unión entre el reflujo biliar y la carcinogénesis esofágica.