El médico farmacólogo catalán Albert Figueras visitó la Argentina donde coordinó una jornada-taller para el diseño de investigaciones sobre la utilización de medicamentos en la UNNE y realizó la presentación oficial de su último libro. Intramed mantuvo una entrevista con él a raíz de la publicación de “Optimizar la vida” claves para reconocer la felicidad (Alienta editorial) donde analiza muchas de las situaciones de la vida cotidiana desde una perspectiva científica.
El libro de Figueras hace un recorrido por los temas fundamentales de la existencia del hombre contemporáneo: ansiedad, stress, soledad, obesidad, optimismo, depresión. Su formación profesional aplica sobre ellos una mirada científica que busca explicaciones fundadas en hechos biológicos sin desconocer la impronta de la cultura y de la experiencia.
Escrito en un lenguaje accesible, pero sin resignar rigor metodológico, y sustentado en fuentes del más alto reconocimiento internacional es una opción de lectura ágil donde médicos y pacientes podrán encontrar una guía para los problemas cotidianos. Se trata de un recurso altamente recomendable para difundir entre las personas no especializadas en un mercado de libros saturado de textos sin fundamentos y carentes de credibilidad. O este libro no es de “autoayuda” o, su mera existencia, contradice –y por lo tanto confirma- la regla.

Entrevista Albert Figueras:
· ¿Qué te llevó a escribir éste libro, con este formato, con esta orientación?
Básicamente yo me dedico a la farmacología, a promocionar el uso racional de medicamentos. Pero también me interesan otros temas, antropológicos, culturales, total que nos conocemos con el editor desde hace muchísimo tiempo. En una oportunidad me dijo: “he pensado en ti para escribir el primer libro de esta colección que sea algo sobre optimismo y salud”. Yo le dije: “estoy de acuerdo pero no quiero hacer ningún libro sobre autoayuda clásico”. Así nació éste libro.
· ¿Para quién has escrito, en qué lector has pensado?
Yo he pensado en las personas normales. En profesionales no sanitarios sobre todo, de una edad indefinida, creo que es un libro que puede leer una persona de veinte años, como le puede interesar a una persona de cincuenta o sesenta años. A pesar de que contiene muchas referencias científicas he tratado de adaptarlo al lenguaje habitual.
· En tu libro el psicoanálisis está completamente ausente. En la Argentina eso va a llamar la atención, ¿cuál es el motivo?
El motivo es que he intentado que todas las afirmaciones, todos los estudios que cito, sean estudios con una rigurosa base científica. Hablo de ensayos clínicos, de estudios observacionales bien realizados desde el punto de vista metodológico, etc. El tema es que el psicoanálisis, a la hora de pasar a este escenario, a estudios con validez metodológica, tiene serios problemas. En cualquier caso yo creo que hay que tener en cuenta que el fundamento de todo es la relación que establece un profesional sanitario con un paciente, con la persona. Estamos acostumbrados a que muchas de las dolencias habituales son dolencias producidas por enfermedades de la sociedad, es decir, el poco diálogo con las personas, problemas sociales, etc, que se somatizan, y esto hace que desarrollemos una serie de síntomas que pueden curarse de muchas maneras pero cuya la causa es una causa social.
· Eso lo entiendo, pero los mecanismos que provocan la enfermedad ¿los reducirías a la neurobiología o considerás que hay otros?
No, yo considero que es básicamente la neurobiología pero, naturalmente, la neurobiología no incluye solo moléculas. Para que las hormonas, para que los neurotransmisores funcionen hay una experiencia pasada de la persona que influye.
· Hay un esquema conductista en algunas cosas, por ejemplo cuando hablás de motivaciones.
Esto es lo que yo te comentaba, por qué en un momento determinado nuestras neuronas liberan neurotransmisores, porque estamos frente a una situación que siendo situación presente, sin embargo tenemos el recuerdo de lo que nos sucedió hace dos años exactamente en la misma situación y entonces tuvo un desenlace positivo. Nosotros reaccionamos frente a esa situación en el presente con expectativas positivas, sin embargo, si ésta situación fue negativa hace dos años, cuando nos volvamos a encontrar con ella o con una semejante tendremos miedo, esto hace que nuestros mecanismos neurohormonales, liberen hormonas diferentes como los corticoides. En el ser humano, los mamíferos superiores, tenemos el pensamiento, el hecho de tener memoria pues, esto hace que respondamos de una manera o de otra guiados por la experiencia.
· ¿Cómo definirías la soledad o el aislamiento del hombre contemporáneo, la carencia de lazos sociales; creés que este es un fenómeno productor de enfermedad?
Probablemente, la manera en como avanza la técnica, cada vez tenemos más instrumentos que nos permiten estar en esta soledad virtual. Por ejemplo las máquinas de video juegos, los walkman’s, los I-Pod’s, o Internet mismo. Hace unas décadas si tú querías escuchas música te ibas a una sala de conciertos, luego tenías cassete, tenías tu grabador, escuchabas de una manera compartida, ahora con el I-Pod’s, vas por la calle, vas con tus auriculares, por tanto te aíslas de todo lo que te envuelve, vas escuchando tu música, esto hace que se pierdan muchas oportunidades de interrelación con el medio, no sólo con otras personas sino de estar viviendo el momento. Si yo ahora me voy de aquí, bajo por la calle, me voy andando normalmente, me puedo fijar si hace calor si hace frío, en las personas que vi, en el cartel que está no se donde, lo que hay en el kiosco de la esquina, en cambio, si yo voy escuchando una cosa, o una música, o lo que sea, concentrado en esto, voy de una manera más o menos automática.
Con los juegos virtuales pasa algo muy parecido, se ha ido sustituyendo la riqueza de la narrativa oral, que quiere decir interacción o las historias contadas en películas, en cine que ves conjuntamente con otras personas. Pues esto es una cosa totalmente individual que además engancha mucho, porque están hechas para eso, tu interacción es para que interacciones con una máquina. Yo creo que poco a poco esto puede desembocar en espacios de soledad que cada vez sean mayores dentro de la vida de cada uno de nosotros.
· ¿Creés que esto tenga consecuencias sobre salud?
No lo sé. Esto es muy reciente y por tanto habría que estudiarlo a largo plazo y en función al grado de exposición a esta soledad. Pero claro, si llega un momento en el que podemos hacer teletrabajo en casa, que significa que estamos conectados al ordenador durante unas horas desde una oficina que es virtual, si que hay contacto pero es un contacto de otro tipo, es escrito, mandamos un mensaje, es otra historia; luego tenemos un entretenimiento que es esto: cuando terminamos el trabajo nos ponemos a jugar con la maquinita, incluso hacemos un viaje virtual, vamos a ver que hay de la Patagonia en Internet, y te muestran el Perito Moreno, no se a la larga que consecuencias pueda tener esto. Podrá tener consecuencias sobre el ejercicio o el poco ejercicio, yo que sé, yo creo que sí deberá tener consecuencias sobre la salud de las personas.
· Muchas veces les pedimos a los pacientes modificaciones en los hábitos desde un punto de vista racional cuando la construcción de los hábitos se hace desde múltiples puntos de vista. Tal vez por eso nos va tan mal. La gente no puede cambiar los hábitos porque ellos no son una decisión personal, pero en la medida que construimos redes, pequeños grupos de enfermos y los juntamos, simplemente los juntamos, se reconstruye una red y aparecen cambios impresionantes, algo pasa en el contacto con los otros.
Seguro, yo creo que hay que potenciarlo. Hoy leí en el periódico Clarín los resultados de un estudio sobre 500/600 mujeres que han tenido riesgo cardiovascular, etc, pero hay un recuadro que me ha llamado la atención que dice que se sustituye el ejercicio por el tango. La cuestión es ésta: vamos a cambiar el hábito, vamos a hacer ejercicio, vamos a relacionarnos, pues aquí hay una cosa que tienen que es el tango, que les gusta mucho, puede sustituir perfectamente al ejercicio. Es decir que muchas veces la clave está en intentar adaptar de una manera más o menos creativa a la realidad local estas recomendaciones. El contacto con este grupo de personas que comparten algo, en este caso enfermedades, puede ayudar a potenciarse entre ellos y a ayudarse cuando tienen dudas, cuando tienen problemas. Es decir compartir, y esto es bueno, porque muchas veces las mismas sensaciones de soledad frente al vacío de las preguntas, de la incertidumbre, cuando tienes otras personas que son pares tuyos te facilita las cosas.
· Hay algunos fenómenos de la neurobiología, una es la teoría de las redes, lo otro es lo que se conoce como fenómeno de “las neuronas en espejo”, ambos intentan explicar lo que sucede cuando las personas se juntan porque hay un condicionamiento neurobiológico a co-sentir que es incluso pre-lingüístico.
Este es un fenómeno que se ha descrito recientemente y yo creo que explicaría bastantes cosas. Leí hace poco un estudio que decía que es muy importante la personalidad de tu pareja cuando tienes una enfermedad más o menos grave. Utilizaban pacientes que tenían cáncer y seguían durante unos años a pacientes más o menos terminales y veían como respondían de acuerdo a la personalidad propia y la personalidad de sus parejas. Se sabe que cuando la pareja es una persona depresiva se transmite el ánimo al paciente y este se siente peor.
· ¿Vos creés que todo puede explicarse con la neurobiología o hay cosas existenciales que la neurobiología sólo lo explica de una manera reduccionista?
Cuando tenemos que describir como actúan las neuronas, diciendo: esta neurona es de tal tipo y sintetiza este neurotransmisor y este va a un receptor que –en realidad- es algo que jamás hemos visto, imaginamos que hay unos receptores, entonces. La realidad es que esta neurona no está sola sino que está actuando junto con otra neurona que seguramente produce otra sustancia. Incluso ella misma puede producir otra sustancia, es decir, naturalmente es reduccionista intentar limitarse sólo a unos esquemas de neuronas que produce esta sustancia que actúa y esto se traduce en comportamientos. Yo creo que esto es la base, hay unas experiencias pasadas que van modulando como esta neurona responde porque somos capaces de anticipar respuestas. Y a partir de ahí, transformar todo esto en una sensación de ansiedad, en una sensación de miedo o en una sensación de placer anticipado, hasta qué punto esto es sólo sustancias químicas, sólo impulsos eléctricos que pasan de una neurona a otra, bueno, yo creo que la base es eso, esto es lo que hoy por hoy conocemos. Nos explican como funciona el cerebro, hasta qué punto un recuerdo o una experiencia pasada, influye sobre esas neuronas, yo creo que ahí está la clave y si a esto hay que llamarle psicoanálisis, pues bueno, lo llamamos psicoanálisis, si quieres llamarle conductismo, no sé, para mí la explicación es esta, es decir, somos un amasijo de células que funcionamos de una manera determinada y por el hecho de tener el cerebro estructurado como lo tenemos, podemos sentir bienestar, placer, construir herramientas, amar, odiar, etc.
· Digamos que esto es toda una declaración de principios, el psicoanálisis podría explicarlo de otra manera, sin apelar a la neurobiología, alguno de los dos debe tener una explicación ingenua, ¿crees que hay conciliación posible, articulación entre disciplinas?
Yo creo que la explicación neurobiológica lo que hace es decir: somos seres humanos que estamos constituidos por unas sustancias y por unas células; el psicoanálisis lo que hace, y por lo que sé, es decir: tú respondes de esta manera porque en un momento pasado tuviste unas experiencias determinadas que marcaron tus fobias o tus actitudes actuales tus miedos, tus placeres, tus obsesiones de hoy, etc. Entonces creo que en el fondo no está reñido, es decir, el psicoanálisis lo que hace es intentar explicar que ante una situación determinada, nuestro cerebro actúa de una manera determinada, la persona que es histérica, la persona que es neurótica, la persona que tiene un problema, cualquier problema tos psicológico lo tienen porque sus neuronas en un momento determinado están elaborando unas sustancias por alguna causa, el psicoanálisis intenta bucear por ahí e intenta explicar, porque las neuronas en este momento responden así.
· Cuando hablás de obesidad y de alimentación en el mundo contemporáneo mencionás que hay un exceso de estímulos y que la conducta alimentaria es producto del mundo donde se vive ¿cómo creés que las personas pueden defenderse de este “bombardeo” incesante de estímulos?
Yo creo que una cuestión básica es el conocimiento, hay que hablar sobre este tema, no sólo hay que decir que hay una epidemia de obesidad, sino que hay que explicarlo un poco. Los azúcares, por ejemplo, es un sabor dulce, a todos nos gusta, lo que hace es crearnos una “adicción” y hace que busquemos estos sabores. Si estamos buscando constantemente estos sabores dulces lógicamente estamos recibiendo un exceso de calorías. Hay que saber también que muchas sustancias, muchas bebidas, muchas golosinas se hacen con estos sabores, se sabe que esto engancha, etc. Por otro lado está la cuestión de los propios restaurantes que, sistemáticamente, sirven unas porciones enormes de comida, macrocomida, que no sería necesario y, además, te lo acompañan con unas papas fritas que son buenísimas pero el problema es cuando esto se hace de una manera sistemática, Valentín Fuster, en un libro que recientemente ha salido, habla de esto. Incluso en Nueva York están intentado que los restaurantes reduzcan las medidas de sus porciones. Lo mismo sucede con el historial de los restaurantes de comida rápida donde un vaso de Coca Cola es directamente de un litro, no es necesario tomarse un litro.
· Vos planteás que esta respuesta hedónica está mediada por opioides que crean sensación de placer, es decir, es una mezcla de motivaciones culturales, sociales y los neurotransmisores -como siempre- están en el medio.
Sí, y además, problemas de la persona muchas veces. ¿Por qué nos levantamos y abrimos la nevera y empezamos a comer? No sé que, un poco es para sustituir la ansiedad, en un momento determinado nos sentimos ansiosos, tenemos miedo, nos preocupa algo y lo que hacemos es sustituirlo comiendo, esto también existe, y en algunos casos creo que es así. La bulimia muchas veces se puede explicar, pero otras no.
· Hablás mucho del stress, ¿qué podrías decirnos en cuanto a un efecto tóxico de neurotransmisores que el stress continuo del el mundo contemporáneo ocasiona?
Hay muchos estudios que se han publicado sobre el efecto que tiene el Cortisol, es muy conocido, yo creo que es interesante colocarlo en un libro de este tipo. Creo que las personas debemos saber por qué respondemos de una manera determinada, qué pasa cuando decimos “estoy estresado”, “mira te cuelgo el teléfono porque tengo aquí 50 cosas para hacer y no puedo ni decirte buenos días”. Para entendernos: yo creo que es bueno que sepamos que pasa cuando nos encontramos en esta situación en nuestro organismo y que consecuencias puede tener esto. ¿El hecho de saberlo dará alguna solución? No, pero saberlo puede hacer que recapacitemos y, en un momento determinado, digamos, voy a dedicarme 5 minutos del día a dejar el celular en casa, a dejar mis correos electrónicos y salir a la calle, a la esquina o a dar la vuelta a la manzana y volver, la idea creo que sería esa.
· ¿Vos creés que la soledad es posible cuando el concepto de ser humano parte de “ser con otros”, existe un hombre solo?
Sí, existe el hombre solo, hay ejemplos de hombres solos. El problema es que yo creo que el ser humano es una especie que vive en sociedad, su evolución se basa en las relaciones con otras personas, desde luego puede existir una persona que se plantee de manera conciente: “yo voy a mantenerme solo y voy a vivir solo en una estricta soledad”. Sí, todo es posible, pero en el fondo creo que son personas que, cuando optan por esto, se dedican a hacer alguna actividad que en el fondo, de alguna manera se dedican a llegar a los otros, se dedican a pensar, a escribir, etc.