| La cirugía de revascularización coronaria cuenta hoy con herramientas que permiten ofrecer al paciente, en casos seleccionados, una alternativa con menor agresión sobre la pared torácia, con resultados equiparables a los de la cirugía convencional. Desde el Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Universitario Austral compartimos nuestra experiencia inicial con la técnica MIDCAB y el abordaje híbrido como parte de un programa que estamos consolidando. |
La cirugía coronaria mínimamente invasiva se suma al arsenal terapéutico disponible para el tratamiento de la enfermedad arterial coronaria. La técnica MIDCAB —revascularización coronaria mínimamente invasiva directa— permite realizar la anastomosis entre la arteria mamaria interna izquierda y la arteria descendente anterior a través de una minitoracotomía anterolateral de cuatro a seis centímetros, con corazón latiendo y sin circulación extracorpórea.
Entre sus ventajas se destacan el menor impacto parietal, una recuperación postoperatoria más amena y una estadía hospitalaria más breve. Para el paciente, esto se traduce en una reintegración más rápida a su vida cotidiana, con un bienestar general notablemente mejorado respecto a abordajes de mayor envergadura. Los resultados en términos de permeabilidad del injerto son comparables a los de la cirugía convencional en los pacientes adecuadamente seleccionados.

Vista intraoperatoria. Minitoracotomía anterolateral izquierda con separador costal durante la disección de la arteria mamaria interna.
La selección del paciente es el factor clave para el éxito del procedimiento. Los candidatos ideales son aquellos con enfermedad obstructiva de la descendente anterior —con o sin compromiso de un vaso adicional— y anatomía favorable para el abordaje mínimamente invasivo. La implementación del programa requiere una curva de aprendizaje progresiva y trabajo coordinado entre todos los miembros del equipo.
"Evitar la esternotomía no es un detalle menor: es el eje alrededor del cual cambia toda la experiencia del paciente, desde el bienestar postoperatorio hasta la vuelta a su vida cotidiana."
Una recuperación más amena |
La incisión resultante, de dimensiones reducidas y localizada en el hemitórax izquierdo, se asocia a un postoperatorio más confortable para el paciente. En nuestra experiencia inicial, los pacientes lograron deambular precozmente y recibir el alta hospitalaria entre el tercer y el quinto día, lo que impacta de manera positiva tanto en su bienestar como en su percepción del proceso quirúrgico.

Resultado postoperatorio inmediato. La incisión de pequeñas dimensiones en hemitórax izquierdo refleja el bajo impacto parietal de la técnica MIDCAB.
El abordaje híbrido: ampliando las posibilidades |
Para pacientes con enfermedad multivaso, el tratamiento híbrido representa una estrategia que integra la cirugía mínimamente invasiva con la intervención coronaria percutánea de forma planificada. La anastomosis mamaria-descendente anterior aporta la durabilidad y permeabilidad a largo plazo que la caracterizan, mientras que la angioplastia resuelve los vasos restantes con mínima morbilidad adicional.
Esta combinación resulta especialmente útil en pacientes con anatomía coronaria compleja o riesgo quirúrgico elevado, y requiere una planificación conjunta entre el equipo de cirugía y hemodinamia. Los datos disponibles en la literatura son alentadores, aunque se aguardan estudios aleatorizados de mayor escala para consolidar la indicación formal.
Un programa en crecimiento |
Incorporar la cirugía coronaria mínimamente invasiva a nuestra práctica implica ampliar la oferta terapéutica disponible para nuestros pacientes, sumando una opción que en los casos indicados ofrece beneficios concretos en calidad de recuperación y bienestar.
Los resultados iniciales son alentadores y seguiremos compartiendo nuestra experiencia a medida que el programa continúe desarrollándose.