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Publicado el 19 de agosto de 2002

Científicos japoneses y estadounidenses emplean vacas transgénicas para producir anticuerpos humanos

Puede ser la solución para asegurar el suministro de gammaglobulinas, pero es necesario desactivar los anticuerpos propios de la vaca y evitar la transmisión de virus animales.

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Mientras que la producción de anticuerpos humanos a partir de ratones es siempre limitada, la producción en vacas es mucho más masiva, pero los investigadores deben purificar los anticuerpos humanos de las proteínas bovinas y asegurarse de que el producto final está libre de virus animales.

Las compañías Hematech, de Dakota del Sur, y Kirin, de Japón, han conseguido transferir con éxito componentes genéticos del sistema inmunitario humano a las vacas, lo que facilita la posibilidad de producir terapias naturales para luchar contra diversos tipos de enfermedad. En este caso las sustancias producidas por las vacas son anticuerpos policlonales, que pueden suplementar o sustituir a los antibióticos, los compuestos antivirales y las vacunas.

Actualmente los anticuerpos policlonales se extraen de las donaciones de sangre humana y se administran a los pacientes para luchar contra las infecciones. Pueden ser de especial utilidad en personas en las que se requiere estimular el sistema inmune, “como puede ser el caso de niños, ancianos, pacientes que se recuperan de un trauma o de cirugía, en pacientes trasplantados o en personas con ciertos defectos genéticos”, manifestó el Dr. James M. Robl, director científico de Hematech.

Los autores de esta investigación, que ha sido publicada en “Nature Biotechnology”, señalan que la utilización de vacas para estos fines puede resolver el problema de suministro de determinadas sustancias, como las gammaglobulinas, que son usadas para el tratamiento de enfermedades autoinmunes y de infecciones. Pero esta transferencia de la vaca al hombre también comporta el riesgo de transmisión de infecciones entre especies. Lo ideal sería desactivar los anticuerpos propios de la vaca para que no interfieran con la expresión de los genes humanos.

Como explica el Dr. Robl, “el primer paso ya esta dado, que es colocar los genes del sistema inmune humano en la vaca. Pero falta el segundo, que es extraer los genes del sistema inmune de la vaca. Cuando lo consigamos, estaremos preparados para la producción”. En cualquier caso, como ocurre con todos los nuevos tratamientos, la eficacia y la seguridad de los anticuerpos derivados de las vacas deberán ser probadas en ensayos clínicos.

Webs Relacionadas

  • Nature Biotechnology
  • Kirin
  • Hematech