Un grupo de investigadores del Centro contra el Cáncer del Instituto Karolinska de Estocolmo han publicado en "Proceedings of the National Academies of Sciences" los resultados de un ensayo realizado con un nuevo tipo de vacuna antiangiogénica que parece prevenir el desarrollo del cáncer en ratones.
La vacuna actúa imitando los efectos de la angiostatina, una parte de una proteína que suprime el crecimiento de tumores evitando que forme nuevos vasos sanguíneos. Según el Dr. Lars Holmgren, autor del ensayo, “el problema principal que presenta la angiostatina es que una vez administrada tiene una vida media baja en el organismo. Por consiguiente, decidimos encontrar el receptor celular para la angiostatina, cosa que hicimos”. Los investigadores denominaron a este receptor “angiomotina”.
En su estudio, el equipo del Dr. Holmgren desarrolló un método que utiliza una vacuna de ADN para bloquear el receptor insertando el gen para la angiomotina. En cuanto el gen entraba a las células de los ratones, se convertía en una copia de flotación libre del receptor objetivo, lo que hizo que los ratones desarrollaran anticuerpos inmunes a la angiomotina, lo que extendía los efectos de la angiostatina para suprimir tumores. El resultado fue que los ratones vacunados mostraron un crecimiento reducido de tumores de mama.
Este método podría ser utilizado para combatir otras enfermedades que utilizan el mismo mecanismo angiogénico, como la degeneración macular o la aterosclerosis.
Publicado el 4 de junio de 2006
Prevención
Cáncer: investigan nuevas vacunas
Nuevo tipo de vacuna antiangiogénica parece prevenir el desarrollo del cáncer en ratones.
Un grupo de investigadores del Centro contra el Cáncer del Instituto Karolinska de Estocolmo han publicado en "Proceedings of the National Academies of Sciences" los resultados de un ensayo realizado con un nuevo tipo de vacuna antiangiogénica que parece prevenir el desarrollo del cáncer en ratones.
La vacuna actúa imitando los efectos de la angiostatina, una parte de una proteína que suprime el crecimiento de tumores evitando que forme nuevos vasos sanguíneos. Según el Dr. Lars Holmgren, autor del ensayo, “el problema principal que presenta la angiostatina es que una vez administrada tiene una vida media baja en el organismo. Por consiguiente, decidimos encontrar el receptor celular para la angiostatina, cosa que hicimos”. Los investigadores denominaron a este receptor “angiomotina”.
En su estudio, el equipo del Dr. Holmgren desarrolló un método que utiliza una vacuna de ADN para bloquear el receptor insertando el gen para la angiomotina. En cuanto el gen entraba a las células de los ratones, se convertía en una copia de flotación libre del receptor objetivo, lo que hizo que los ratones desarrollaran anticuerpos inmunes a la angiomotina, lo que extendía los efectos de la angiostatina para suprimir tumores. El resultado fue que los ratones vacunados mostraron un crecimiento reducido de tumores de mama.
Este método podría ser utilizado para combatir otras enfermedades que utilizan el mismo mecanismo angiogénico, como la degeneración macular o la aterosclerosis.