Los expertos indican que desde la publicación de esas directrices en diciembre de 2002 se han anunciado los resultados de cinco grandes ensayos clínicos que han evaluado el uso de varias estatinas. En el artículo, los investigadores analizan las implicaciones de estos cinco ensayos y explican las variaciones en las recomendaciones sobre el tratamiento de los niveles elevados de colesterol LDL.
Así, comentan que los resultados del Heart Protection Study, entre otros, proporciona evidencias que apoyan la relación directa entre el colesterol LDL y el riesgo cardíaco, incluso considerando niveles de colesterol LDL relativamente bajos. Por ello, recomiendan que el objetivo terapéutico debería consistir en reducir esos niveles por debajo de 100 mg/dl en pacientes de alto riesgo, e inferiores a 70 mg/dl en determinadas circunstancias.
En caso de pacientes con riesgo moderadamente elevado, se consideran aceptables valores de colesterol LDL inferiores a 130 mg/dl, aunque en algunas situaciones el objetivo de 100 mg/dl puede ser más adecuado.