El Ictus ("Stroke" (S)), es la primera causa de muerte y discapacidad en USA. La efectividad del tratamiento es limitada y la rehabilitación es muy costosa, por eso la prevención primaria es indispensable. La hipertensión (HTA) y enfermedad cardiovascular (EC) son los principales factores de riesgo. La actividad física (AF) puede modificar el riesgo y puede tener efectos directos.
Objetivo:
Examinar la asociación entre AF, entrenamiento cardiorrespiratorio e incidencia de S y mortalidad.
Métodos:
Se realizó una búsqueda bibliográfica, con los términos actividad física, ejercicio, actividad en tiempo libre, ictus y enfermedad cardiovascular. Se incluyeron 23 estudios (18 de cohorte y 5 de caso-control), publicados en Medline desde 1966 a 2002. Se consideró que la AF esté clasificada de acuerdo a su intensidad. Se estimó el riesgo relativo (RR) de los individuos más activos en la incidencia de S o mortalidad, versus los de bajo nivel de AF.
Resultados:
18 trabajos eran de USA y los otros 7 de Inglaterra, Noruega, Islandia, Japón, Italia u Holanda.
Se observó menor riesgo de S en los individuos activos y entrenados comparándolos con los inactivos. En los estudios de cohorte, los más activos tuvieron 25% menos riesgo de S o mortalidad. En los estudios de caso-control el riesgo fue 64% menor. Al analizar todos los estudios juntos, la reducción del riesgo es del 27%. Los sujetos moderadamente activos tienen similares resultados. Las personas que hacen AF moderada e intensa tienen menor RR de S hemorrágico e isquémico, comparándolos con los más inactivos.
Discusión:
El principal hallazgo fue que los sujetos más activos tuvieron menor RR de S. Hay muchos mecanismos probables que lo explican. La HTA y la ateroesclerosis de los vasos cerebrales son las principales causas de S. La AF disminuye la tensión arterial y mejora el perfil lipídico. El ejercicio mejora la función endotelial, la función vasomotora y favorece la vasodilatación. La AF tiene un rol anti-trombótico, al disminuir la viscosidad sanguínea, los niveles de fibrinógeno y agregabilidad plaquetaria. Al favorecer la fibrinolisis puede reducir el riesgo de eventos cardíacos y cerebrales.
Conclusiones:
La AF moderada e intensa se asocia con menor riesgo de S tanto hemorrágico como isquémico.
Artículo comentado por la Dra. Débora Setton, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Nutrición.