Cada año se describen entre 10 y 20 nuevas especies de hongos capaces de causar infección invasora en seres humanos, motivo por el que las micosis se han convertido en entidades muy complejas de diagnosticar y tratar, según manifestaron los expertos participantes en el simposio "Terapia Antifúngica: una aproximación práctica para la mejora de resultados", celebrado en Barcelona en el marco del XVIII Congreso Europeo de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas.
El Dr. Juan Luis Rodríguez Tudela, director del Servicio de Micología del Centro Nacional de Microbiología, señaló que "las razones de este incremento son varias, como una mayor sospecha por parte de los clínicos, la existencia de mejores técnicas de identificación de los hongos y un mayor número de pacientes con factores de riesgo para adquirir este tipo de infecciones". Además, este especialista explicó que la disponibilidad de mejores agentes antifúngicos evita la infección por patógenos frecuentes, lo que explica el aumento de nuevas especies que causan infección invasora.
En este sentido, apuntó que la población que es susceptible de adquirir una infección fúngica ha ido aumentado, y que los pacientes ingresados en las Unidades de cuidados intensivos, los pacientes hematológicos, los neonatos y los trasplantados de órgano sólido son los más susceptibles de padecer este tipo de infecciones. "Además, se está demostrando que los pacientes que sufren la EPOC también tienen riesgo de contraer una infección pulmonar por hongos", subrayó.
En cuanto a la eficacia de los nuevos fármacos antifúngicos, el Dr. Rodríguez Tudela explicó que "se ha demostrado que existe una relación directa entre el retraso en la administración del tratamiento antifúngico y el aumento de la mortalidad, por lo que es muy importante tener un diagnóstico de certeza lo antes posible". "De todas formas, actualmente no se puede generalizar hablando de la eficacia del arsenal terapéutico antifúngico, ya que frente a cada patógeno unos fármacos son más eficaces que otros", añadió.
Muchos de los patógenos han desarrollado a lo largo del tiempo resistencia secundaria, por lo que el experto destacó que "preocupa especialmente la actual irrupción de especies multirresistentes como los mucorales, "Fusarium", "Scedosporium" y otras especies que desarrollan con facilidad resistencia secundaria".
Según las guías terapéuticas europeas y americanas, la prevención de infecciones fúngicas en pacientes de alto riesgo es una práctica recomendada ya que reduce notablemente la mortalidad. Por ello, la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas ha otorgado una recomendación positiva de grado A-1 al antifúngico posaconazol, comercializado por Schering-Plough como Noxafil, para su uso en la prevención de infecciones por Aspergillus en determinados pacientes de alto riesgo.
También la Guía Clínica Europea de Terapia Antimicrobiana en Pacientes con Leucemia Aguda añade que el posaconazol está situado como tratamiento recomendado con categoría A1 en la prevención de enfermedades fúngicas invasoras en pacientes de alto riesgo. Ambas recomendaciones se han basado en los resultados obtenidos en de dos estudios que ya han sido publicados en "The New England Journal of Medicine".
En cuanto al futuro en este campo, el Dr. Rodríguez Tudela señala que "mientras que no se disponga de herramientas que puedan ofrecer un diagnóstico sensible, específico y rápido, se deben identificar todas las poblaciones de pacientes que se puedan beneficiar de la profilaxis de las infecciones fúngicas.
Publicado el 6 de mayo de 2008
Pacientes de riesgo
Cada año se describen 20 nuevas especies de hongos patógenos
Los pacientes hematológicos, los neonatos y los trasplantados de órganos sólidos son los más susceptibles de contraer infecciones fúngicas.
Cada año se describen entre 10 y 20 nuevas especies de hongos capaces de causar infección invasora en seres humanos, motivo por el que las micosis se han convertido en entidades muy complejas de diagnosticar y tratar, según manifestaron los expertos participantes en el simposio "Terapia Antifúngica: una aproximación práctica para la mejora de resultados", celebrado en Barcelona en el marco del XVIII Congreso Europeo de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas.
El Dr. Juan Luis Rodríguez Tudela, director del Servicio de Micología del Centro Nacional de Microbiología, señaló que "las razones de este incremento son varias, como una mayor sospecha por parte de los clínicos, la existencia de mejores técnicas de identificación de los hongos y un mayor número de pacientes con factores de riesgo para adquirir este tipo de infecciones". Además, este especialista explicó que la disponibilidad de mejores agentes antifúngicos evita la infección por patógenos frecuentes, lo que explica el aumento de nuevas especies que causan infección invasora.
En este sentido, apuntó que la población que es susceptible de adquirir una infección fúngica ha ido aumentado, y que los pacientes ingresados en las Unidades de cuidados intensivos, los pacientes hematológicos, los neonatos y los trasplantados de órgano sólido son los más susceptibles de padecer este tipo de infecciones. "Además, se está demostrando que los pacientes que sufren la EPOC también tienen riesgo de contraer una infección pulmonar por hongos", subrayó.
En cuanto a la eficacia de los nuevos fármacos antifúngicos, el Dr. Rodríguez Tudela explicó que "se ha demostrado que existe una relación directa entre el retraso en la administración del tratamiento antifúngico y el aumento de la mortalidad, por lo que es muy importante tener un diagnóstico de certeza lo antes posible". "De todas formas, actualmente no se puede generalizar hablando de la eficacia del arsenal terapéutico antifúngico, ya que frente a cada patógeno unos fármacos son más eficaces que otros", añadió.
Muchos de los patógenos han desarrollado a lo largo del tiempo resistencia secundaria, por lo que el experto destacó que "preocupa especialmente la actual irrupción de especies multirresistentes como los mucorales, "Fusarium", "Scedosporium" y otras especies que desarrollan con facilidad resistencia secundaria".
Según las guías terapéuticas europeas y americanas, la prevención de infecciones fúngicas en pacientes de alto riesgo es una práctica recomendada ya que reduce notablemente la mortalidad. Por ello, la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas ha otorgado una recomendación positiva de grado A-1 al antifúngico posaconazol, comercializado por Schering-Plough como Noxafil, para su uso en la prevención de infecciones por Aspergillus en determinados pacientes de alto riesgo.
También la Guía Clínica Europea de Terapia Antimicrobiana en Pacientes con Leucemia Aguda añade que el posaconazol está situado como tratamiento recomendado con categoría A1 en la prevención de enfermedades fúngicas invasoras en pacientes de alto riesgo. Ambas recomendaciones se han basado en los resultados obtenidos en de dos estudios que ya han sido publicados en "The New England Journal of Medicine".
En cuanto al futuro en este campo, el Dr. Rodríguez Tudela señala que "mientras que no se disponga de herramientas que puedan ofrecer un diagnóstico sensible, específico y rápido, se deben identificar todas las poblaciones de pacientes que se puedan beneficiar de la profilaxis de las infecciones fúngicas.