Noticias médicas

/ Publicado el 26 de abril de 2008

Instan a prevenir la tuberculosis

Cada año mueren 900 personas en el país

En 2006 se informaron 11.000 nuevos casos de la enfermedad.

Fuente: La Nación

SALTA.- En la Argentina hay 900 muertes anuales por tuberculosis debido a que muchos llegan tarde a la consulta médica, aunque en 2006 se reportaron 11.000 nuevos casos. Esto representa un promedio nacional de 28 enfermos por cada 100.000 habitantes, cifra que llega hasta 250 en ciertos departamentos del norte de Chaco y supera la media en el norte del conurbano bonaerense, algunas áreas de la ciudad de Buenos Aires y Santa Cruz.

"No es lo mismo en todo el país", dijo la directora nacional del Programa Nacional de Control de la Tuberculosis, Elsa Zerbini, que les atribuyó a los "malos tratamientos" la aparición de la tuberculosis multirresistente, más difícil de tratar, en Salta, Tucumán, Rosario y en el conurbano bonaerense.

Ayer, durante una jornada en el parque San Martín de esta ciudad, expertos coincidieron en que, para gran parte de la población, la tuberculosis "parece que fue historia" y que "la comunidad no la percibe como enfermedad".

Los síntomas más comunes, precisó Zerbini, son la tos y el catarro por más de dos semanas, y el cansancio, la fiebre o la pérdida de peso. Una baciloscopia ayuda a confirmar el diagnóstico, lo que es importante porque, en su primera fase, la tuberculosis es contagiosa por el aire o el contacto durante más de cuatro horas con una persona enferma; los lugares cerrados o mal ventilados aumentan el riesgo.

En general, agregó la funcionaria, quienes tienen los síntomas los atribuyen a otras enfermedades, por lo que es indispensable crear conciencia de que se trata de un mal curable. "Hay posibilidades de frenar la tuberculosis", dijo la jefa del programa local, Cecilia Herrera, que recordó que el diagnóstico y el tratamiento son gratuitos.

En 2006, en la provincia hubo 700 casos nuevos. Dos agentes sanitarios, Irma Gutiérrez y Milagro Espinosa, explicaron a LA NACION que "algunos pacientes se cansan del tratamiento y hay que tratar de convencerlos".

Volantes en mano

"Alto a la TBC. La tuberculosis no respeta raza ni condición social. Es una enfermedad infecto-contagiosa. Se cura", se leía en los volantes distribuidos en el paseo salteño, con música y bailes folklóricos de fondo. Agentes sanitarios aconsejaban vacunar a los recién nacidos, cumplir el tratamiento, hacer el control médico de los contactos y familiares más cercanos, cubrirse la boca al toser o estornudar, ventilar los ambientes y no escupir en el piso.

Durante la jornada, los especialistas aclararon que el tratamiento suspende el contagio; los medicamentos destruyen el bacilo; los pacientes no deben permanecer hospitalizados o aislados, y que estrechar la mano y compartir utensilios no favorece el contagio.

Por Carlos Pastrana
Para LA NACION