Objetivo:
Comparar características clínicas y radiológicas de la ateroesclerosis de la arteria cerebral media (ACM) vs. enfermedad de la arteria carótida interna (ACI).
Métodos:
Los autores definieron a la enfermedad ateroesclerótica de la ACM y de la ACI como una estenosis >50% sintomática, o bien, a una oclusión de la ACI o de la ACM sin estenosis significativa en una angiografía por RM. Se excluyeron pacientes con potencial de embolismo cardiogénico. Los autores analizaron los datos clínicos, de laboratorio, y a las neuroimágenes de los dos grupos.
Resultados:
Entre los 920 pacientes consecutivos con un ictus isquémico agudo, en 112 se encontraron criterios para enfermedad ateroesclerótica de la ACM y en 71 para la ACI. Con frecuencia, el grupo de la ACM se presentó con clínica de síndrome lacunar (p = 0,001), mientras que el grupo de la ACI, se presentó más a menudo con un infarto total de la región de la circulación anterior y tuvieron valores iniciales más altos para la NIH Stroke Scale, que los grupos de la ACM (todas las p <0,001). Por cuanto la perforante profunda y el borde interno de la zona infartada fueron asociadas con enfermedad de la ACM (p <0,001 y 0,012), los infartos territoriales y los infartos de la perforante superficial, fueron asociados en cambio, con enfermedad de la ACI (p <0,001 y p = 0,009). Los modelos topográficos con respecto al grado de estenosis, también fueron significativamente diferentes entre los dos grupos.
Conclusiones:
Los modelos de ictus clínicos y radiológicos fueron acentuadamente diferentes entre las enfermedades ateroescleróticas de la ACM y de la ACI, sugiriendo diferentes patogénesis de base.
Publicado el 26 de septiembre de 2004
Infartos cerebrales
Ateroesclerosis versus la enfermedad de la arteria carótida interna
Cada arteria compromete una región que tiene una representación clínica y radiológica en particular.
Autor/a: Dres. Lee PH, Oh SH, Bang OY, Joo SY, Joo IS, Huh K.
Fuente: Neurology. 2004 Apr 27;62(8):1291-6.
Objetivo:
Comparar características clínicas y radiológicas de la ateroesclerosis de la arteria cerebral media (ACM) vs. enfermedad de la arteria carótida interna (ACI).
Métodos:
Los autores definieron a la enfermedad ateroesclerótica de la ACM y de la ACI como una estenosis >50% sintomática, o bien, a una oclusión de la ACI o de la ACM sin estenosis significativa en una angiografía por RM. Se excluyeron pacientes con potencial de embolismo cardiogénico. Los autores analizaron los datos clínicos, de laboratorio, y a las neuroimágenes de los dos grupos.
Resultados:
Entre los 920 pacientes consecutivos con un ictus isquémico agudo, en 112 se encontraron criterios para enfermedad ateroesclerótica de la ACM y en 71 para la ACI. Con frecuencia, el grupo de la ACM se presentó con clínica de síndrome lacunar (p = 0,001), mientras que el grupo de la ACI, se presentó más a menudo con un infarto total de la región de la circulación anterior y tuvieron valores iniciales más altos para la NIH Stroke Scale, que los grupos de la ACM (todas las p <0,001). Por cuanto la perforante profunda y el borde interno de la zona infartada fueron asociadas con enfermedad de la ACM (p <0,001 y 0,012), los infartos territoriales y los infartos de la perforante superficial, fueron asociados en cambio, con enfermedad de la ACI (p <0,001 y p = 0,009). Los modelos topográficos con respecto al grado de estenosis, también fueron significativamente diferentes entre los dos grupos.
Conclusiones:
Los modelos de ictus clínicos y radiológicos fueron acentuadamente diferentes entre las enfermedades ateroescleróticas de la ACM y de la ACI, sugiriendo diferentes patogénesis de base.