Noticias médicas

Publicado el 9 de abril de 2008

Una proteína llamada Nitrotirosina

Arteriosclerosis: daño en pulmones, hígado y otros órganos

Científicos estadounidenses observan en ratones con la enfermedad que una proteína llamada nitrotirosina se acumula en diversos órganos cuando reciben una dieta rica en grasa.

La arteriosclerosis podría dañar los pulmones, el hígado y otros órganos, según un estudio de las universidades estadounidenses de Cornell y Carolina del Norte que se ha hecho público en la 235 reunión nacional de la Sociedad Americana de Química, que se celebra estos días en Nueva Orleans (Estados Unidos). El estudio muestra que las placas que se forman en las arterias están asociadas con ciertas reacciones químicas perjudiciales que pueden contribuir a dañar otros órganos del cuerpo.

Según los investigadores, estos descubrimientos sugieren que los efectos de la aterosclerosis están más extendidos de lo que previamente se pensaba. El trabajo podría conducir al hallazgo de nuevas dianas para el desarrollo de fármacos que eviten o reduzcan estos cambios químicos que parecen acompañar a la enfermedad aterosclerótica.

Los científicos creen que se están acercando a las causas de la enfermedad y una de sus líneas de trabajo se centra en la interacción entre ciertas moléculas de nitrógeno muy reactivas y proteínas. Bajo ciertas condiciones, esta interacción produce nitrotirosina, que se ha relacionado con trastornos como el Alzheimer, la artritis y el cáncer. Sin embargo, poseen pocos datos sobre el papel de la nitrotirosina en la arteriosclerosis.

En su estudio, utilizaron ratones genéticamente predispuestos a la arteriosclerosis que recibieron dietas ricas en grasas y desarrollaron altos niveles de nitrotirosina en el corazón, pulmones, hígado y riñones. Por el contrario, los ratones que eran alimentados con dietas normales no experimentaron esos aumentos.

Según los investigadores, este incremento de los niveles de nitrotirosina sugiere que las dietas altas en grasa en animales con aterosclerosis ayudan a desencadenar la acumulación de nitrotirosina en las proteínas de varios órganos.

También realizaron un experimento en el que ratones con aterosclerosis que carecían del gen que produce la óxido nítrico sintasa (iNOS), enzima que coordina la acumulación de nitrotirosina en las proteínas. Junto con un descubrimiento anterior que señalaba que la eliminación del gen de iNOS limita la formación de placas ateroscleróticas, el nuevo estudio mostró que la acumulación de nitrotirosina en las proteínas se ve reducida en varios órganos cuando iNOS está ausente.

Según explica la Dra. Rita Upmacis, autora del estudio, "los descubrimientos apoyan que iNOS podría ser una nueva diana para la aterosclerosis y que limitar la acumulación de nitrotirosina en los pulmones, hígados y otros órganos podría ayudar a combatir los efectos perjudiciales de la enfermedad. Pero el reto está en desarrollar un fármaco que bloquee este mecanismo sin causar efectos no deseados". 

Los investigadores también señalan que la acumulación de nitrotirosina en la sangre podría ser utilizada para realizar una prueba de diagnóstico de seguimiento de la aterosclerosis y proporcionar una visión más amplia de los daños en los órganos.