Entre 1986 y 1994 por ejemplo, provincias del noreste presentaron tasas de mortalidad por enfermedades infecciosas ajustadas por edad de 69.2 a 83.7 por 100,000 habitantes, contra tasas de 22.5 a 43.6 en la Patagonia. En tanto, en el Centro y Sur, las muertes debido a cáncer tuvieron un peso proporcional más alto (figura 3).

En las provincias de la Patagonia y del Centro por ejemplo, las tasas de mortalidad por cáncer fluctuaron entre 163 y 194 por 100,000 habitantes, mientras tasas en el Noroeste oscilaron entre 86 y 124 por 100,000 habitantes. Tasas más altas de mortalidad debido a enfermedades cardiovasculares se registraron en el Centro y Cuyo, con tasas entre 304 y 568 por 100,000 habitantes, comparado con tasas de 85 a 139 por 100,000 hab. en el Noroeste o en la Patagonia, exhibiendo una correlación con las áreas más desarrolladas (figura 4). Dentro de las regiones, excepto en la región nordeste, las brechas de mortalidad encontradas para esas mismas enfermedades cardiovasculares fueron mayor entre las mujeres.
