En concreto, es un estudio de investigadores canadienses de la Universidad de Western Ontario.
Publican que el riesgo de accidente es tres veces superior entre las personas afectadas por apnea del sueño. También señalan que tal riesgo se reduce si son pacientes que reciben tratamiento de la enfermedad.
Dicho estudio se realizó sobre una muestra de 210 pacientes que fueron tratados durante 3 años con presión continua positiva de las vías aéreas.