Los personas mayores con diabetes corren mayor riesgo de sufrir una fractura de cadera que los no afectados por dicha enfermedad, según ha puesto de relieve un estudio del Institute for Clinical Evaluative Sciences, de Toronto (Canadá), publicado en “Diabetes Care”.
Un grupo de investigadores comparó la tasa de fractura de cadera entre 197.412 habitantes de Ontario, con 66 o más años o más, con la de 401.400 adultos no diabéticos de la misma edad. Durante el curso de seis años, se registraron 22.267 fracturas de cadera, 15.547 en mujeres y 6.720 en hombres.
Según el equipo dirigido por la Dra. Lorraine L. Lipscombe el hecho de padecer diabetes aumentó significativamente el riesgo de fracturarse la cadera en hombres y mujeres.
Las personas con diabetes tipo 2 tienen una densidad mineral ósea (DMO) más alta y, por lo tanto, huesos más sanos que los no diabéticos, quizás porque pesan más. "No obstante, seguirían teniendo más riesgo de sufrir una fractura de cadera", advirtieron los investigadores.
Se desconoce el motivo de ese aumento del riesgo de fractura en los diabéticos, a pesar de su DMO más alta. Podría ser que la DMO "no alcance para prevenir todo el riesgo de fracturas en esa población", estimaron los autores. Por ejemplo, los pacientes con diabetes serían más propensos a caerse porque tienden a tener más problemas de visión, daño nervioso o enfermedad en las arterias que suministran sangre al cerebro, "lo que elevaría el riesgo de fracturas", indicó el equipo.
Asimismo, el patrón y el mecanismo de las caídas serían distintos en la diabetes. El daño nervioso y la alteración neuromuscular en los diabéticos aumentarían la posibilidad de fractura al predisponer a las personas a caídas más graves o caídas de costado, las que están relacionadas con tasas de fracturas más altas.
Diabetes Care 2007;30:835-841