Jean-Yves Nau
En el último número de la publicación que edita la Asociación Médica Norteamericana (AMN) se publican los resultados de un nuevo tratamiento experimental para la diabetes tipo 1. A diferencia de la del tipo 2, que afecta a los adultos, la de tipo 1 aparece en la infancia.
La enfermedad es consecuencia de la destrucción de células que desde el seno del páncreas aseguran la producción de insulina, hormona que controla la concentración en azúcar dentro de la sangre. Se calcula que al momento del diagnóstico ya están destruidas entre el 60 y el 80% de las células. El tratamiento se basa en la administración repetida de insulina por vía inyectable.
El estudio se basa en la hipótesis del origen autoinmune de la diabetes tipo 1, que hace que el organismo del enfermo destruya, a través de anticuerpos específicos, sus propias células pancreáticas que percibe como extrañas, debido a una disfunción de su sistema inmunitario.
Este trabajo se realizó tomando como base a un grupo de 15 jóvenes a los que se les acababa de diagnosticar su diabetes y fue responsabilidad de los médicos Julio Voltarelli (Universidad de San Pablo, Brasil) y Richard Burt (Universidad de Northwestern, Facultad de Medicina Feinberg, Chicago).
Los investigadores administraron a los enfermos en una primera etapa un poderoso tratamiento inmunosupresor, antes de proceder a un trasplante de células madre hematopoyéticas. Estas últimas habían sido extraídas anteriormente de la sangre de cada uno de ellos y colocadas luego en un cultivo in vitro. Con estas células apuntaban a preservar lo que quedaba de producción celular de insulina en los islotes pancreáticos de Langerhans. Al cabo de un control que abarcó de 7 a 36 meses, 14 de los 15 pacientes habían podido abstenerse de la insulina, uno durante 35 meses, cuatro durante 21 meses, siete durante 6 meses y los otros dos durante 5 y 1 mes. Calificaron como "alentadores" a sus propios resultados, si bien subrayaron la necesidad de profundizar los mecanismos de acción de esta terapia.
La Fundación Internacional para Investigaciones sobre Diabetes Tipo 1 alertó sobre los riesgos inherentes a un tratamiento inmunosupresor de la misma clase que los que se usan contra determinadas formas de leucemia.
TRADUCCION: Silvia S. Simonetti