Recientemente, investigadores norteamericanos intentaron caracterizar los patrones de los hallazgos en imágenes por resonancia magnética (MRI) en ancianos, utilizando una técnica estadística conocida como análisis de conjunto.
A partir de un estudio longitudinal basado en una población de 5.888 personas de 65 o más años de edad, un total de 3.230 sujetos fueron sometidos a rastreos codificados por MRI cerebral para determinar la presencia de infartos y el estado de la materia blanca, los ventrículos y los surcos. Basado únicamente en los patrones de los hallazgos por MRI, el análisis de conjunto separó a los participantes en 5 grupos. De esta manera, los participantes seleccionados en cada uno de los grupos fueron contrastados con respecto a los factores de riesgo cardiovascular y a las manifestaciones clínicas.
Los resultados obtenidos evidenciaron que uno de los grupos fue bajo en todos los hallazgos por MRI (normal) y otro fue elevado en todos ellos (infartos complejos). Otro de los conjuntos manifestó evidencia de infartos simples, mientras los dos últimos grupos carecieron de infartos: uno presentó ventrículos y surcos ensanchados (atrofia) y el otro alteraciones prominentes de la materia blanca junto con ventrículos ensanchados (leucoaraiosis).
A partir de un análisis de discriminación, los factores que distinguieron a los distintos grupos fueron la edad, el sexo, las diversas medidas de hipertensión, el grosor de la pared interna de la arteria carótida, el consumo de tabaco y la inestabilidad prevalente antes de las MRI. El grupo con atrofia estuvo conformado por el porcentaje más alto de hombres y el grupo normal el más bajo. El desempeño motor y cognitivo también difirió de un grupo a otro; aquellos que presentaron atrofia mostraron un desempeño mejor al esperado.
A partir de estos hallazgos, los investigadores creen que los patrones de MRI identificaron a participantes con factores de riesgo de enfermedad vascular y manifestaciones clínicas diferentes. Los resultados de los análisis exploratorios realizados justifican la consideración en otras poblaciones de personas ancianas; estos patrones podrían brindar claves acerca de la fisiopatología de los cambios cerebrales estructurales en los ancianos.
Publicado el 30 de octubre de 2001
Importantes estudios basados en una técnica estadística
Análisis de conjunto y patrones de hallazgos en imágenes por resonancia magnética cerebral en ancianos
Investigadores norteamericanos utilizaron patrones de imágenes por resonancia magnética para identificar a pacientes ancianos con diferentes factores de riesgo de enfermedad vascular y distintas manifestaciones clínicas.
Fuente: Arch Neurol. 2001;58:635-640
Recientemente, investigadores norteamericanos intentaron caracterizar los patrones de los hallazgos en imágenes por resonancia magnética (MRI) en ancianos, utilizando una técnica estadística conocida como análisis de conjunto.
A partir de un estudio longitudinal basado en una población de 5.888 personas de 65 o más años de edad, un total de 3.230 sujetos fueron sometidos a rastreos codificados por MRI cerebral para determinar la presencia de infartos y el estado de la materia blanca, los ventrículos y los surcos. Basado únicamente en los patrones de los hallazgos por MRI, el análisis de conjunto separó a los participantes en 5 grupos. De esta manera, los participantes seleccionados en cada uno de los grupos fueron contrastados con respecto a los factores de riesgo cardiovascular y a las manifestaciones clínicas.
Los resultados obtenidos evidenciaron que uno de los grupos fue bajo en todos los hallazgos por MRI (normal) y otro fue elevado en todos ellos (infartos complejos). Otro de los conjuntos manifestó evidencia de infartos simples, mientras los dos últimos grupos carecieron de infartos: uno presentó ventrículos y surcos ensanchados (atrofia) y el otro alteraciones prominentes de la materia blanca junto con ventrículos ensanchados (leucoaraiosis).
A partir de un análisis de discriminación, los factores que distinguieron a los distintos grupos fueron la edad, el sexo, las diversas medidas de hipertensión, el grosor de la pared interna de la arteria carótida, el consumo de tabaco y la inestabilidad prevalente antes de las MRI. El grupo con atrofia estuvo conformado por el porcentaje más alto de hombres y el grupo normal el más bajo. El desempeño motor y cognitivo también difirió de un grupo a otro; aquellos que presentaron atrofia mostraron un desempeño mejor al esperado.
A partir de estos hallazgos, los investigadores creen que los patrones de MRI identificaron a participantes con factores de riesgo de enfermedad vascular y manifestaciones clínicas diferentes. Los resultados de los análisis exploratorios realizados justifican la consideración en otras poblaciones de personas ancianas; estos patrones podrían brindar claves acerca de la fisiopatología de los cambios cerebrales estructurales en los ancianos.