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/ Publicado el 16 de septiembre de 2001

Enfermedades inflamatorias intestinales

Alternativas en el tratamiento médico de enfermedades inflamatorias del intestino

En los últimos tiempos han aparecido una serie de fármacos nuevos para el tratamiento de las enfermedades inflamatorias intestinales que se suman al tratamiento standard.

Autor/a: Dra. Graciela Bohbouth *

Indice
1. Aminosalicilatos
2. Corticoides
3. Antibióticos
4. Inmunosupresores
5. Methotrexato
6. Ciclosporina
7. Modificadores de la respuesta biológica
8. Infliximab
9. Talidomida
10. IL-10 (interleuquina-10) e IL-11 (interleuquina-11)
11. Terapias probióticas
12. Heparina
13. Nicotina
14. Referencias
15. Introducción

El salicilato está compuesto por sulfapiridina unida por una molécula AZO al ácido 5- aminosalicílico.
Los 5 aminosalicilatos (5-ASAs) comprenden la mesalamina o mesalazina, olsalazine, y balsalazide.  Los 5- ASAs  poseen un amplio espectro de efectos biológicos de relevancia potencial en cuanto a su eficacia.  Han sido considerados desde hace tiempo como inhibidores de la vía de la cicloxigenasa y la 5 - lipooxigenasa del metabolismo del ácido araquidonico (1).  Estos agentes pueden incluso modificar la respuesta inmunológica en un nivel más básico, al disminuir la secreción de anticuerpos y la función del linfocito.  Los 5- ASA pueden actuar como depuradores de matabolitos de oxígeno reactivo, reducir la quimiotaxis de los neutrofilos y los macrófagos, y proteger el epitelio intestinal mejorando la expresión de proteínas de choque térmico (HsP) (2).

La eficacia de la sulfasalazina está relacionada con la dosis suministrada.  Los efectos secundarios comunes dosis-dependiente incluyen: cefaleas, nauseas, fatiga y responden a la reducción de la dosis.  Reacciones de hipersensibilidad a la sulfasalazina como rash, fiebre, hepatitis, anemia hemolítica y depresión de la medula ósea han sido descriptos. También un 80% de los hombres muestran una disminución reversible del número y movilidad de los espermatozoides. La sulfasalazina dificulta la absorción del ácido fólico lo cual ocasionalmente contribuye a la anemia en los pacientes con enfermedades inflamatorias y se recomienda la administración concomitante de ácido fólico.  

En la colitis ulcerosa, los agentes 5- ASA resultan efectivos al utilizarlos para tratar el grado leve a moderado de la enfermedad, y como terapia de mantenimiento.
Los beneficios terapéuticos de los agentes libres de sulfas incluyen elaboración de enemas de 5-ASA para terapia tópica de la enfermedad colónica distal; y para la mayor seguridad  y tolerancia de agentes orales que evitan los efectos indeseables de las sulfas.  La eficacia de estos agentes en la colitis ulcerosa ha sido en general comparable con la sulfasalazina (3-6).
Estos nuevos preparados han demostrado mayor eficacia que la sulfasalazina en el tratamiento de la enfermedad de Crohn.  Extensas pruebas cooperativas en los Estados Unidos y Europa demostraron la eficacia de la sulfasalazina en la enfermedad activa, pero solo en el caso de pacientes que presentan un componente colónico en la enfermedad.  La comparación de las 5-ASAs con placebo, y con corticoides orales arrojó una respuesta favorable, especialmente en pacientes con enfermedad del intestino delgado.  El metanálisis indica que la eficacia de los agentes 5- ASA en la terapia de mantenimiento se manifiesta en la remisión inducida quirúrgicamente que en la remisión inducida por medicación (7-9).