En México como en otros países del mundo, la desnutrición sigue siendo un problema de salud pública y bienestar social;(1) en diversos países se realizan acciones concretas en cuanto a alimentación y nutrición; sin embargo, varias de estas medidas carecen de una evaluación que proporcione información confiable acerca de los beneficios de los programas.(2,3)
Durante los últimos 30 años la mortalidad infantil como consecuencia de la desnutrición, ha disminuido, incrementándose paralelamente el número de sobrevivientes en malas condiciones de desarrollo, que se manifiesta por carencias, de manera importante en la etapa escolar.(4,5)
Los progresos en la educación y el mejoramiento de la salud física y mental del niño, están directamente relacionados con el grado de nutrición; la orientación alimentaria tiende a cambiar la conducta del niño. La educación alimentaria es el arma más valiosa en el campo de la nutrición aplicada, por lo cual se ha incluido como parte de la enseñanza de la salud pública en escuelas de enseñanza superior,(6) además de estar establecida la licenciatura en nutrición en diversas universidades del país.(7)
En el campo de la nutrición y la salud pública, reviste especial importancia la desnutrición proteicocalórica, la cual resulta cuando las necesidades de proteínas, energía o ambas no son satisfechas con la dieta e incluye un amplio espectro de manifestaciones clínicas condicionadas por la magnitud de la carencia, la edad del sujeto, la causa de las deficiencias y la asociación con otras enfermedades nutrimentales e infecciosas. (8)
Diversos estudios señalan que los supervivientes de desnutrición grave exhiben deficiencias no sólo en el desarrollo psicomotor sino en muchos campos que incluyen lenguaje y audición, conducta personal social, habilidad para resolver problemas, coordinación ojo-mano, capacidad de categorización, integración intersensorial, competencia en la percepción visual, así como también presentan disminución de las habilidades motoras, bajo coeficiente intelectual y deficiente desempeño escolar. (9)
México es un país con grupos de población con diversos grados de desnutrición, y Oaxaca que es uno de los estados del sureste en que esto ocurre y que se hace más aparente entre los niños, sobre todo en niños de áreas rurales y suburbanas.
Una de las consecuencias de su presencia en los niños escolares es su bajo rendimiento y ausentismo escolar, por lo que se justifica estudiar cuál es la relación que guarda el estado nutricio y el coeficiente intelectual en niños por otra parte activos y aparentemente normales.