Una encuesta epidemiológica sobre las complicaciones de la diabetes tipo 1 realizada en Estados Unidos concluye que la incidencia de algunas de las complicaciones más graves de esta enfermedad apenas han mejorado en los últimos 30 años, caso de las complicaciones cardíacas o el daño en la retina.
Según los autores, los médicos han considerado desde hace mucho tiempo la diabetes tipo 1 como un problema de los pequeños vasos. Sin embargo, tendrían que preocuparse mucho más por los factores que afectan a los grandes vasos, como los niveles lipídicos y la presión arterial.
En la encuesta, cuyos resultados se publican en "Diabetes", participaron 901 personas, diagnosticadas entre 1950 y 1980. Muestran que las tasas de muerte prematura, insuficiencia renal y daño nervioso han disminuido significativamente. De hecho, los pacientes que fueron diagnosticados de diabetes en los años cincuenta tuvieron cinco veces más riesgo de muerte que aquellos diagnosticados en los setenta.
Por el contrario, no se observaron cambios significativos en la incidencia de daño retiniano y disfunción renal. Además, las tasas de cardiopatía isquémica también mantuvieron estables en estos pacientes durante el período estudiado.
Diabetes 2006;55:1463-1469