“Nadie duda en indicar ‘dieta y ejercicio’; sin embargo, en muchas ocasiones no se indaga de manera más profunda en la medida preventiva de la vacunación. Nos limitamos a preguntar si su esquema de vacunación está completo, sin identificar las vacunas que con certeza fueron aplicadas”, advertía en el Editorial, firmado por Jorge Orozco Gaytán, el Número 2 de la revista de la Academia Mexicana de Geriatría (AMG).
Orozco Gaytán es profesor Titular de Geriatría en el Hospital General "La Raza" y presidente del Consejo Mexicano de Geriatría. Y la información sanitaria está dejando patente que, a pesar de la vigencia y la disponibilidad del Programa Universal de Vacunación (PUV), la recomendación explícita de mantener al día el calendario de vacunas entre los adultos es clave y urgente: según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2020-2023, la última cuyos datos están disponibles en su totalidad, solamente el 6.8% de personas adultas y adultas mayores acreditaron su estado de vacunación, información que se obtuvo por autorreportes.
Los datos de la encuesta fueron analizados por investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública y del Instituto Nacional de Geriatría, quienes los compararon con los resultados de la edición 2012 de la encuesta; el trabajo fue publicado bajo el título “Vacunación en personas adultas y adultas mayores en México” y estas fueron las conclusiones, haciendo la salvedad de que la cobertura en 2012 solo había alcanzado el 17.7 %.
• Cobertura general: salvo por la vacunación contra Covid-19, una proporción relevante de personas adultas, mujeres en edad fértil y adultos mayores no tenía antecedente de vacunación contra enfermedades prevenibles
• Adultos de 20–59 años y mujeres en edad fértil: se detectó disminución significativa en la proporción que refirió haber recibido doble DT y doble viral (SR); en ambos grupos, la mayor cobertura correspondió a Covid-19.
• Adultos de 60 años y más: disminuyó significativamente la vacunación contra neumococo y el esquema completo; en cambio, aumentó la cobertura contra influenza y la vacuna más aplicada fue la que previene Covid-19.
• Esquemas incompletos: la mayor prevalencia se identificó en varones y en personas sin seguro de salud entre quienes tenían e 20 a 59 años, y en personas sin seguro de salud en el grupo de 60 años y más.
Cómo es el sistema de registro de vacunación |
Que en el tema inmunizaciones la Ensanut se base en autorreportes de los encuestados no es casualidad: las vacunas no están agrupadas en una cartilla específica para adultos, como ocurre con la vacunación infantil, sino en la Cartilla Nacional de Salud; esta se entrega al momento del nacimiento y –en teoría– se actualiza a lo largo de la vida. El esquema para mayores de 18 que prevé el Programa de Vacunación Universal incluye cuatro vacunas que se administran de manera gratuita en los centros de salud públicos del país: la antineumocócica, la doble bacteriana (tétanos y difteria), y las que protegen de influenza estacional y de Covid 19. La AMG recomienda a los adultos mayores agregar las vacunas contra el herpes zóster y contra el VSR, aunque aún no están incluidas en el programa gratuito.
Vacunarse implica una decisión personal, y los expertos saben que hay barreras, muchas y de diversa índole. Por eso la revista de la AMG destaca explícitamente que “romper con las barreras que limitan la vacunación es tarea de todos” y señala que son claves los siguientes puntos:
• favorecer la accesibilidad
• evitar la información que no tiene fundamento científico
• favorecer la formación médica adecuada en enfermedades prevenibles por vacunación
“La desinformación sigue siendo el principal obstáculo para lograr una mayor cobertura vacunal, por lo que se debe crear una estrategia de comunicación clara y específica dirigida a las personas mayores, fundamental para contrarrestar la información falsa, tan fácilmente difundida a través de Internet y de las redes sociales”, destaca la revista, y agrega: “es importante destacar el papel de la familia, ya que las decisiones de vacunación a menudo son tomadas en conjunto, especialmente en el caso de los adultos mayores. El apoyo familiar puede ser un factor decisivo en la aceptación de las vacunas”.
¿Qué pasó después de la Ensanut 2023? |
Entre otras cuestiones, ocurrió que se llevaron a cabo la encuesta 2024 (algunos de cuyos datos sí están disponibles desde febrero 2025) y también la 2025, cuya fase de campo acaba de terminar. Pero sí hay datos de algunas acciones llevadas a cabo. Según la información oficial, durante 2024 y 2025, “la Estrategia Nacional de Vacunación se implementó como una política pública central para ampliar la cobertura del Programa de Vacunación Universal e incrementar el acceso equitativo a servicios esenciales de salud”. En ese marco, se destacan, en el informe de gestión, las siguientes acciones referidas a mayores de 18 años:
• Del 15 de octubre de 2024 al 30 de abril de 2025 se aplicaron 35.410.440 dosis de vacuna antiinfluenza (98.3% de la meta nacional) y 6.610.537 dosis de vacuna contra Covid-19 ( 90.6% de la meta nacional).
• Del 26 de abril al 3 de mayo de 2025, durante la Primera Semana Nacional de Vacunación, se buscó para esquemas incompletos o actualizar esquemas. La meta nacional era la aplicación de 1.847.677 dosis de diversos biológicos incluidos en el esquema nacional de vacunación, y se aplicaron 2.629.698 dosis, con un cumplimiento de 142.5%. Se destacaron las 173.250 dosis de vacuna contra hepatitis B (cumplimiento del 231.9% de la meta).
• Entre las acciones de bloqueo a los brotes de sarampión que se habían identificado en 2025, entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2025 se aplicaron 3.063.324 de dosis de vacuna triple viral (Sarampión, Rubeola y Parotiditis) y 1.034.456 dosis de doble viral (Sarampión y Rubeola), lo que representa un total de 4.097.780 dosis.