La depresión, la impulsividad y la agresión durante la adolescencia han sido asociados a la adopción y a los intentos de suicidio. Estudios de adultos adoptados sugieren que la impulsividad, incluso más que la depresión, puede ser un factor no heredado que media en el comportamiento suicida. Sin embargo, la asociación entre la adopción y los intentos de suicidio en adolescentes y los mecanismos que pueden explicar este comportamiento aún no están claros.
A partir de un reciente estudio llevado a cabo por investigadores norteamericanos, se intentó determinar si los intentos de suicidio son más frecuentes en adolescentes que viven con padres adoptivos que en aquellos que conviven con sus padres biológicos, si esta asociación está mediada por la impulsividad y si la contención familiar disminuye el riesgo de intentos de suicidio más allá del estado biológico o adoptivo.
Durante la investigación fue realizado un análisis secundario de datos de Onda I del Estudio Longitudinal Nacional de la Salud del Adolescente, el cuál utilizó un diseño de muestras agrupadas basado en escuelas, para identificar una muestra representativa a nivel nacional de estudiantes de 7° y 12° grado, con una sobremuestra de grupos no representados. De los 90.118 adolescentes que completaron el Estudio Longitudinal Nacional de la Salud del Adolescente de medición escolar, 17.125 completaron la entrevista en su casa y tenían padres biológicos de sexo identificado que completaron un cuestionario separado.
El subgrupo de adolescentes para este estudio fue definido por el muestreo realizado en el hogar de acuerdo a los siguientes criterios: adolescentes que viven con su madre biológica o adoptiva en el momento de la entrevista, adolescentes que nunca estuvieron separados de sus madres por más de 6 meses, adolescentes con madres que estaban en su primer matrimonio en el momento de la entrevista y con madres adoptivas que nunca estuvieron casadas con el padre biológico. De los 6.577 adolescentes de la muestra de estudio final, 214 (3.3%) estaban viviendo con madres adoptivas y 6.363 (96.7%) estaban viviendo con sus madres biológicas.
La primer variable analizada fue el reporte de intentos de suicidio de adolescentes, ocurridos durante el año anterior. Otras variables incluidas en el análisis fueron las características sociodemográficas (sexo, edad, raza/etnicidad, ingreso familiar, educación de los padres), la salud general (salud autoindicada, exámenes de rutina durante el año anterior, necesidad de atención médica durante el pasado año que no fue obtenida), la salud mental (síntomas depresivos, autoestima, problemas de relajación durante el pasado año, mal carácter, consultas emocionales o psicológicas el año anterior), los comportamientos de riesgo (consumo de tabaco, alcohol, mariguana, relaciones sexuales, delincuencia, peleas físicas el pasado año, toma impulsiva de decisiones), las características relacionadas a la escuela (grado máximo de estudios, falta de relación con la escuela) y la interacción familiar (contención familiar, presencia de los padres, satisfacción maternal con respecto a la relación entre los padres y el adolescente).
Se utilizó un análisis univariable para comparar a los adolescentes adoptados con los no adoptados, a los que tuvieron intentos de suicidio con los que no lo tuvieron y a los adoptados que presentaron intentos de suicidio frente a los no adoptados que presentaron intentos de suicidio en todas las variables. Las variables que fueron asociadas con los intentos de suicidio fueron ingresadas en un procedimiento de regresión logística y las variables que fueron asociadas con las tasas de registro fueron retenidas en el modelo. El área bajo la curva característica que opera como receptora del modelo fue calculada como una medida de su ejecución total. Luego de que la asociación de la adopción con los intentos de suicidio fue demostrada, el potencial efecto de mediación de la impulsividad fue explorado a partir de su inclusión en el modelo. El mismo procedimiento fue realizado para todas las variables que estuvieron asociadas con la adopción en la muestra total o en la submuestra de adolescentes con intentos de suicidio. Para determinar si cada variable del modelo moderó la asociación entre la adopción y los intentos de suicidio, el término de interacción para la variable de adopción X fue incluido dentro del modelo.
Los adolescentes adoptados difirieron de manera significativa con aquellos que no lo eran, en 4 de 26 variables. Los mismos fueron más propensos a cometer intentos de suicidio (7.6% frente a 3.1%) y a recibir asesoramiento emocional y psicológico durante el pasado año (16.9% frente a 8.2%); sus madres reportaron una superior educación de los padres y mayores ingresos familiares. Los adolescentes con intentos de suicidio difirieron significativamente de aquellos que no los cometieron en todas las variables, excepto en la edad, la raza/etnicidad, la educación de los padres, los ingresos familiares y los exámenes de rutina durante el pasado año.
En la regresión logística, 9 variables estuvieron asociadas de manera independiente a los intentos de suicidio: depresión (tasa de probabilidad ajustada [AOR]: 3.41), asesoramiento (AOR: 2.83), sexo femenino (AOR: 2.31), consumo de tabaco (AOR: 2.31), delincuencia (AOR: 2.17), adopción (AOR: 1.98), baja autoestima (AOR: 1.78), agresión (AOR: 1.48) y alta contención familiar (AOR: 0.60). La curva característica que opera como receptora del modelo presentó un área de 0.834, indicando una realización significativamente mejor que la probabilidad estimada. La AOR de adopción no varió cuando la educación de los padres, los ingresos familiares y la impulsividad fueron incluidas dentro del modelo. Ninguno de los términos de interacción (otro factor de riesgo de adopción X) demostró efectos significativos.
Los intentos de suicidio son más comunes entre adolescentes que viven con padres adoptivos que entre adolescentes que viven con sus padres biológicos. La asociación persiste incluso luego de ajustar la depresión y la agresión y no es explicada por la impulsividad como medida de una tendencia a tomar decisiones apresuradamente. A pesar de que el mecanismo subyacente de esta asociación aún no está claro, el reconocimiento del estado adoptivo puede ayudar a los profesionales de la atención de la salud a identificar a los jóvenes que se encuentran en riesgo e intervenir antes de que el intento de suicidio ocurra. Es importante tener en cuenta, sin embargo, que la gran mayoría de jóvenes adoptados no reportaron intentos de suicidio y que los jóvenes adoptados y los no adoptados que participaron de este estudio no presentaron diferencias en otros aspectos en cuanto a la salud emocional y de comportamiento. La mayor contención familiar disminuye la probabilidad de atentados de suicidio a pesar del estado adoptivo y representa un factor de protección para todos los adolescentes.