La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto desproporcionado en el bienestar de la tercera edad, un grupo de población que esconde una epidemia de consumo de drogas y cuyas muertes por esta causa, muchas por sobredosis, van en aumento.
En su informe anual correspondiente a 2020, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes llama a las autoridades sanitarias de todos los países a reconocer esta realidad y a no dejar abandonadas a estas personas en aras del combate a la crisis del coronavirus.
Las personas de la tercera edad son un grupo demográfico ignorado de consumidores de drogas que precisan tratamientos específicos y que plantean desafíos específicos relacionados con la edad, como pueden ser el aislamiento y las limitaciones físicas.
Sin embargo, los programas de prevención y tratamiento son inexistentes o, en el mejor de los casos, insuficientes en la mayoría de los países.
Como un primer paso para contrarrestar la epidemia, la Junta de Fiscalización recomienda aumentar la investigación sobre los trastornos por consumo de drogas entre las personas mayores y pide a los gobiernos que diseñen los tratamientos adecuados para este colectivo.
Las drogas sintéticas dominan el mercado del continente americano
El ser humano debe estar en el centro del combate a las drogas, afirma la UNODC. Foto de archivo: IRIN/Sean Kimmons
El informe de la Junta dedica un apartado a América Latina, resaltando la predominancia del tráfico y consumo de las drogas sintéticas y las nuevas sustancias psicoactivas en la última década en esa región.
Esas drogas, añade, merecen ahora el mismo nivel de seguimiento y vigilancia que el cannabis, la cocaína y otros narcóticos sometidos a fiscalización internacional.
Afirma que las sobredosis de drogas y las muertes por ese motivo suponen una crisis regional en el norte del continente americano y da cuenta de un incremento notable en el uso de fentanilo, cocaína y metanfetamina. Advierte también que la amenaza de los opioides sigue siendo epidémica y la toxicidad de las drogas fabricadas ilícitamente continúa escalando.
Publicado el 26 de marzo de 2021
Un grupo demográfico ignorado
Adicción a drogas en adultos mayores
Existe una epidemia escondida de drogadicción entre los adultos mayores
Fuente: Noticias ONU
La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto desproporcionado en el bienestar de la tercera edad, un grupo de población que esconde una epidemia de consumo de drogas y cuyas muertes por esta causa, muchas por sobredosis, van en aumento.
En su informe anual correspondiente a 2020, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes llama a las autoridades sanitarias de todos los países a reconocer esta realidad y a no dejar abandonadas a estas personas en aras del combate a la crisis del coronavirus.
Las personas de la tercera edad son un grupo demográfico ignorado de consumidores de drogas que precisan tratamientos específicos y que plantean desafíos específicos relacionados con la edad, como pueden ser el aislamiento y las limitaciones físicas.
Como un primer paso para contrarrestar la epidemia, la Junta de Fiscalización recomienda aumentar la investigación sobre los trastornos por consumo de drogas entre las personas mayores y pide a los gobiernos que diseñen los tratamientos adecuados para este colectivo.
Las drogas sintéticas dominan el mercado del continente americano
El informe de la Junta dedica un apartado a América Latina, resaltando la predominancia del tráfico y consumo de las drogas sintéticas y las nuevas sustancias psicoactivas en la última década en esa región.
Esas drogas, añade, merecen ahora el mismo nivel de seguimiento y vigilancia que el cannabis, la cocaína y otros narcóticos sometidos a fiscalización internacional.
Afirma que las sobredosis de drogas y las muertes por ese motivo suponen una crisis regional en el norte del continente americano y da cuenta de un incremento notable en el uso de fentanilo, cocaína y metanfetamina. Advierte también que la amenaza de los opioides sigue siendo epidémica y la toxicidad de las drogas fabricadas ilícitamente continúa escalando.