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Publicado el 9 de mayo de 2001

SIDA

Adaptación psicológica a la infección por el HIV

La atención del paciente infectado con el HIV requiere un abordaje multidisciplinario, puesto que el riesgo corporal va acompañado de fuertes connotaciones sociales así como de expresiones y repercusiones psicológicas significativas.

Autor/a: Por la Lic. Kasulin A.*

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Cada vez es más fuerte la convicción acerca del papel que juegan los mecanismos psicológicos en el decurso de la enfermedad corporal. Si bien es arriesgado atribuir a la psiquis una influencia causativa, por lo mismo que no estamos partidos y somos una unidad psicofísica, la psiquis es en el cuerpo y está ineludiblemente comprometida en el desarrollo y curso de toda enfermedad. Sin psiquis solo se trataría de un cuerpo-cosa, que respondería igual que cualquier otro cuerpo-cosa a estímulos equivalentes. Entender la expresión de esa psiquis, su lenguaje, sus códigos manifiestos y encriptados amplía el horizonte del curador y enriquece los ingredientes que utiliza en su accionar. También lo habilita para recurrir a otros profesionales con la seguridad de que esto lo fortalece en vez de sentirlo como claudicación o debilidad.

En este sentido, la atención del paciente infectado con el VIH requiere un abordaje multidisciplinario, puesto que el riesgo corporal va acompañado de fuertes connotaciones sociales así como de expresiones y repercusiones psicológicas significativas.

Como ante otros hechos catastróficos y pérdidas importantes en la vida, las reacciones psicológicas ante el diagnóstico de VIH, parecen seguir cierto rumbo probable. A diferencia del dolor por la pérdida de un ser querido (un otro) cuyas reacciones tan bien describió Bowlby, y a diferencia del tomar conocimiento de una enfermedad potencialmente letal supuestamente generada por el propio cuerpo, en el caso del VIH se trata del riesgo de muerte a partir del contacto con otro ser humano y muchas veces en el marco de un vínculo relacionado con lo vital: una relación sexual, una transfusión, una práctica médica...

A su vez, el estar infectado transforma la relación con el otro, al convertir al portador del virus en un portador de muerte, no sólo para sí sino también para el otro.

La seropositividad se torna así paradigmática de lo ineludible de un enfoque bio-psico-social para encarar la atención del paciente. Desde la perspectiva psicológica diversos autores han estudiado las reacciones del paciente, que encuentran una excelente elaboración en un trabajo publicado en la ya más que centenaria revista francesa Annales médico-psychologiques.