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Neuritis periférica en procesos infecciosos: lepra

La neuropatía o neuritis periférica se enfoca a un conjunto de trastornos que incluyen la lesión y deterioro de grupos importantes de nervios periféricos, excluyendo el sistema nervioso central.

Autor/a: Ruperto Martínez Mata, médico internista adscrito al Hospital “Gabriel Mancera”, IMSS.

Fuente: VOL IV. / No. 6 / JUNIO / 2006

Indice
1. Introducción
2. Lepra
3. Mycobacterium
4. Diagnostico Diferencial
5. Referencias bibliográficas

La sintomatología está encaminada al trastorno que afecta las fibras sensitivas de los nervios del sistema nervioso periférico; la lesión de este tipo de fibras varía desde pequeños cambios bioquímicos casi imperceptibles para la condición humana, hasta molestias tan graves como el dolor insoportable que manifiestan los pacientes. Generalmente, los cambios de sensibilidad comienzan en las extremidades de los miembros inferiores y/o superiores y tienen un avance irregular hacia el cuerpo.

 

Las neuronas motoras también se ven afectadas al bloquearse los impulsos; en consecuencia, aumenta la pérdida del movimiento de los pacientes. La pérdida de la función nerviosa genera cambios estructurales en los músculos, en los huesos, en la piel, en el pelo, en las uñas y en los órganos corporales. Los cambios estructurales son provocados por la falta de estimulación nerviosa, por no utilizar el área afectada, la inmovilidad y la falta de soporte de peso. Existe, además, debilidad muscular y desgaste muscular (atrofia, pérdida de la masa muscular). Las lesiones recurrentes e inadvertidas del área afectada se pueden presentar y provocar infección o daño estructural. Algunos de los cambios son formación de úlceras, curación deficiente, pérdida de la masa tisular, cicatrización y deformidad.1

 

Existen condiciones infecciosas que pueden causar la neuritis periférica, como el SIDA, el botulismo, el síndrome de Guillain Barré, la artritis reumatoide y la lepra, entre otros. La lepra es una enfermedad infecciosa conocida desde los tiempos bíblicos y se caracteriza por lesiones cutáneas, daño neurológico periférico y debilidad progresiva.

 

A pesar de los avances en el control de la lepra en México, la erradicación de este padecimiento es responsabilidad y compromiso de todos. En nuestro país la presencia de dicho mal se ha reducido a los estándares internacionales, es decir, a menos de un caso por cada 10 000 habitantes, meta establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

La lepra es causada por el bacilo Mycobacterium leprae. Es una enfermedad de difícil transmisión y tiene un largo periodo de incubación, lo cual dificulta la determinación del momento y el lugar donde se contrajo. Los niños son más susceptibles que los adultos de contraerla.