Sociedad Europea de Endocrinología | 23 ABR 20

COVID-19 y enfermedades endócrinas

La ESE ha sido designada para escribir la declaración actual con el fin de apoyar a los miembros de la ESE y a toda la comunidad endocrinológica en esta situación crítica
Autor/a: M. Puig-Domingo, M. Marazuela y A. Giustina Fuente: Endocrine volume 68, pages2–5(2020) COVID-19 and endocrine diseases. A statement from the European Society of Endocrinology

Introducción

El brote de enfermedad coronavirus 2019 (COVID-19) requiere que los endocrinólogos avancen, aún más, a la primera línea de atención de los pacientes, en colaboración con otros médicos como los de medicina interna y unidades de urgencias. Esto preservará el estado de salud y evitará los resultados adversos relacionados con COVID-19 en personas afectadas por diferentes enfermedades endocrinas.

Las personas con diabetes en particular se encuentran entre las de alto riesgo, que pueden presentar enfermedad grave si contraen el virus, según los datos publicados hasta ahora de investigadores chinos. Pero también, pacientes con otras enfermedades endócrinas como la obesidad y la insuficiencia suprarrenal pueden verse afectadas por COVID-19.

Además, los endocrinólogos, como cualquier otro trabajador de la salud en el marco del actual brote de COVID-19, tendrán que protegerse de esta enfermedad viral, que está demostrando tener una capacidad de difusión y devastación muy alta. Instamos a las autoridades sanitarias a proporcionar una protección adecuada a toda la fuerza de trabajo de los profesionales de la salud y a que testeen constantemente para detectar COVID-19 en el personal expuesto.

Una disminución en el número de profesionales es una amenaza para el sistema de salud y el bienestar de los pacientes.


Síntomas de la infección por COVID-19

Los síntomas generales son relativamente inespecíficos y similares a otras infecciones virales comunes dirigidas al sistema respiratorio, e incluyen fiebre, tos, mialgia y dificultad para respirar. El espectro clínico del virus abarca desde enfermedades leves con signos y síntomas inespecíficos de enfermedad respiratoria aguda, hasta neumonía grave con insuficiencia respiratoria y shock séptico.

Posiblemente, una reacción excesiva del sistema inmunitario que conduce a una agresión autoinmune de los pulmones podría estar involucrada en los casos más graves de síndrome de dificultad respiratoria aguda.

También se han notificado casos de infección asintomática y la investigación en esta materia está actualmente en curso en todo el mundo para esclarecer la prevalencia real de la enfermedad y la verdadera tasa de mortalidad relativa.


Infección por COVID-19 y diabetes mellitus

> Mayor riesgo de morbilidad y mortalidad en pacientes con diabetes con respecto a la infección por COVID-19

Los adultos mayores y aquellos con enfermedades crónicas graves como enfermedades cardíacas, enfermedades pulmonares y diabetes tienen el mayor riesgo de complicaciones de la infección por COVID-19.

La hiperglucemia crónica afecta negativamente la función inmune y aumenta el riesgo de morbilidad y mortalidad debido a cualquier infección y se asocia a complicaciones orgánicas. Este es también el caso de la infección por COVID-19.

Entre los casos de mortalidad en Wuhan, China, las principales comorbilidades asociadas incluyeron hipertensión (53,8%), diabetes (42,3%), cardiopatías previas (19,2%) e infarto cerebral (15,4%).

Además, los nuevos datos relativos a COVID-19 indican que la infección potencia el daño miocárdico e identifica los trastornos cardíacos subyacentes como un nuevo factor de riesgo de complicaciones graves y empeoramiento del pronóstico.

Entre los casos confirmados de COVID-19 en China antes del 11 de febrero de 2020, la mortalidad global notificada es del 2,3%. Estos datos se refieren principalmente a pacientes hospitalizados. Entre las personas sin condiciones médicas subyacentes, la mortalidad notificada en China es del 0,9%.

Faltan datos sobre el número de casos no sintomáticos, ya que en la mayoría de los países no se han realizado pruebas microbiológicas universales. Se presume que la prevalencia de la infección es probablemente alta o muy alta en la comunidad, lo que conduce a una sobreestimación de la prevalencia de la muerte en caso. Sin embargo, la mortalidad aumenta fuertemente con la presencia de enfermedades comorbilidades.

Entre las personas de 60 años y mayores, se ha informado de que la mortalidad es del 14,8% en los >80 años, del 8% para los de entre 70 y 79 años y del 3,6% en el grupo de 60 a 69 años.

En comparación con los pacientes que no son de la UCI, los pacientes en estado crítico son mayores (media de 66 años frente a 51 años) y tienen más comorbilidades anteriores (72% frente a 37%).

> Qué deben hacer las personas con diabetes para prevenir la infección por COVID-19

El distanciamiento social, así como el asilamiento domiciliario de toda la población, se han adoptado ampliamente en muchos países del mundo como medidas, con suerte, eficaces en contraste con la propagación de la infección.

Recomendamos que las personas con diabetes se adhieran estrictamente a estas medidas preventivas y las adopten también dentro de sus hogares para evitar estar en contacto con sus familiares.

 Es importante mantener un buen control glucémico, ya que podría ayudar a reducir el riesgo de infección en sí y también puede modular la gravedad de la expresión clínica de la enfermedad.

El contacto con profesionales de atención médica, como los endocrinólogos en el caso de la diabetes tipo 1, e incluyendo también especialistas en medicina interna y médicos generales para pacientes con diabetes tipo 2, puede ser aconsejable.

Sin embargo, no se recomiendan las visitas de rutina para las personas con diabetes, ya que deben evitar las multitudes (salas de espera). Por lo tanto, recomendamos llamadas telefónicas, videollamadas y correos electrónicos como la forma principal de contacto.

Además, se recomienda garantizar un stock adecuado de medicamentos y suministros para el control de la glucosa en sangre durante el período de aislamiento en el hogar.

> Qué deben hacer las personas con diabetes si están infectadas por COVID-19

Las personas con diabetes infectadas con COVID-19 pueden experimentar un deterioro del control glucémico durante la enfermedad, como en cualquier otro episodio infeccioso.

Contacte a su médico en caso de posibles síntomas de infección por COVID-19 con el fin de buscar asesoramiento sobre las medidas para evitar el riesgo de deterioro del control de la diabetes o la posibilidad de ser referido a otro especialista (neumólogo, infectólogo) o al servicio de emergencias del hospital de referencia para evitar las complicaciones sistémicas graves.


COVID-19 y otros trastornos endocrinos y metabólicos

> Obesidad

Existe una falta general de datos sobre el impacto de COVID -19 en personas que sufren de obesidad. Sin embargo, en algunos hospitales de España, los casos de jóvenes que presentan obesidad grave pueden evolucionar hacia la alveolitis destructiva con insuficiencia respiratoria y muerte.

No hay una explicación actual para esta presentación clínica, aunque es bien sabido que la obesidad grave está asociada al síndrome de apnea del sueño, así como a la disfunción del surfactante, que puede contribuir a un escenario peor en el caso de la infección por COVID-19.

Además, el deterioro del control glucémico se asocia con un deterioro de la función ventilatoria y, por lo tanto, puede contribuir a un peor pronóstico en estos pacientes.

Por otra parte, la diabetes tipo 2 y la obesidad pueden coincidir, por lo general en pacientes de una edad >65 años. En resumen, estos pacientes pueden tener un mayor riesgo de deterioro en el caso de infección por COVID-19.

 

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