"No sin ellas" | 31 ENE 20

Brechas de género en cirugía, una realidad invisibilizada

"Ya no necesitamos estar atrapadas en ropa de hombre sin embargo la diferencia estructural es notoria"
Autor/a: Dra Andrea M. Andreacchio 
INDICE:  1. Texto principal | 2. Referencias bibliográficas
Texto principal

"Nunca miro lo que he hecho: sólo miro qué queda por hacer". Marie Curie

Las mujeres conformamos más de la mitad de la población mundial, sin embargo, durante siglos, hemos vivido relegadas al olvido. Consideradas por años menores de edad, con necesidad de un tutor legal, obligadas a un único destino, ser madres y esposas, las mujeres hemos permanecido a la sombra de la historia. La historia de las mujeres cirujanas no escapa al correlato social donde las brechas de género fueron la regla y no la excepción. Si recorremos la historia desde hace varios siglos hemos luchado por un lugar en la medicina primero y en la cirugía después, fue necesario que muchas de nosotras atravesáramos barreras impensadas en el S XXI.

Mujeres como Elena de Céspedes nacida alrededor del año 1546 en Alhama de Granada, es la primera cirujana conocida de la historia. Tenía unos 30 años, cuando vestida de hombre aprendió el arte de la cirugía de manos de un cirujano madrileño Su buena reputación desato la envidia de muchos, pero ella no se amedrentó ante la amenaza de ser expulsada de su oficio y lucho hasta conseguir la licencia del Protomedicato. Sin embargo, cayó en manos del Santo Oficio y al final de un duro proceso, Elena fue condenada a doscientos (200) azotes y a servir durante veinte (20) años en centros hospitalarios. 

Tres siglos más tarde el Dr. James Barry, cirujano ortopedista ocultó su sexo a lo largo de toda su práctica y sólo se fue identificado como mujer en su muerte en1865. Mujeres que debieron ser hombres para cumplir sus sueños.En nuestro país, Cecilia Grierson fue la primera médica argentina, graduándose el 2 de julio de 1889 en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, a los treinta años, su tesis de graduación fue sobre las cirugías de útero y ovario.

No le fue fácil vencer el ámbito cerrado de la facultad, donde las bromas pesadas de sus compañerosde estudios eran la norma. Pero ella y Elvira Rawson de Dellepiane (la segunda mujer en recibirse de médica) soportaron con altura las chanzas de los colegas. En 1894 se inscribió en el concurso como profesora sustituta de la Cátedra de Obstetricia, pero el concurso fue declarado desierto. Debieron pasar treinta años antes de que una mujer, María Teresa Ferrari de Gaudino, accediese a ese puesto, episodio este que demuestra a las claras el espíritu discriminatoriode la época. 

La sociedad evolucionó y las mujeres hemos ganado espacios. Hoy, la mayoría de los estudiantes que egresan de la facultad de medicina son mujeres, pero su inserción en el campo de la cirugía aún es cuestionada. Hay muchos factores que impactan la elección de una especialidad. No solo la atracción a la misma sino también la existencia de un mentor o modelo en ese campo. Son pocos los hombres que aceptan cumplir ese rol con una mujer. En cirugía, estas condiciones empujan a las mujeres lejos de la participación en el entrenamiento quirúrgico.

Hay una carencia de los modelos femeninos del papel del cirujano y las percepciones de que el estilo de vida quirúrgico no es compatible con la carga desproporcionada de las responsabilidades de cuidado que tenemos las mujeres.En los últimos treinta y cinco años, las mujeres pasaron de tener una participación minoritaria a ser más de la mitad de los profesionales médicos en edad activa. Sin embargo, esto no se refleja en igualdad laboral.

Los estudios recientes sugieren que las mujeres ganan 27% menos que sus compañeros hombres y poseen menos probabilidades de ascenso laboral. Pareciera que flota en el aire una percepción de incompetencia y desconfianza hacia la habilidad quirúrgica de la mujer. Estamos sujetas a un estándar secreto más alto para ingresar y prosperar en el campo quirúrgico muchas veces debido a la falta de flexibilidad y de modelos que se adecuen a nuestras necesidades.

Hoy, en forma inexplicable e inadmisible, la maternidad es vista por muchos como un obstáculo, una barrera, para el entrenamiento quirúrgico.

Parece incomprensible como una mujer que durante su formación elige ser madre son calificadas como menos comprometidas con su formación y llevan consigo el riesgo de descalificaciones, menor probabilidad de recibir una buena posición de formación cuando regresan a la fuerza de trabajo, y en general es probable que tengan menos oportunidades para el desarrollo profesional futuro.Hemos avanzado, sí.

Ya no necesitamos estar atrapadas en ropa de hombre sin embargo la diferencia estructural es notoria. Existe gran cantidad de legislación sobre los derechos de la mujeres que parecieran no tomarse en cuenta.  Así la Convención  sobre la Eliminación de toda forma de Discriminación contra la Mujer ( CEDAW) , aprobada por las naciones unidas en  1979,hace 41 años, establece en su artículo 1° que la expresión discriminación contra la mujer denota toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera.

El inciso c) del artículo 2° alude a la protección jurídica de los derechos de la mujer sobre una base de igualdad con los del hombre y garantizar por conducto de los tribunales nacionales competentes y otras instituciones públicas, la protección efectiva de la mujer contra todo acto de discriminación. El inciso a) del artículo 5° nos impone modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres, con miras a alcanzar la eliminación de los perjuicios y las practicas consuetudinarias y de cualquier otra índole  que estén basados en la idea de inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en funciones etereotipadas de hombres y mujeres.

 

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