Escepticemia por Gonzalo Casino | 09 AGO 16

Ciencia y pseudociencia de la felicidad

Sobre el desconcierto de estudios y supercherías sobre el bienestar subjetivo
Autor/a: Gonzalo casino Fuente: IntraMed / Fundación Esteve 

La felicidad pasa por ser un objeto científico. Una legión de investigadores se ocupa de estudiar esa sensación subjetiva de estar a gusto con la propia vida. En PubMed hay miles de trabajos sobre las bases, los parámetros, los requisitos y otros aspectos de la felicidad y sus contornos físicos, psicológicos y sociales. No solo se difunden en publicaciones de psicología y ciencias sociales, sino también en revistas del máximo nivel, como Science o PNAS; hay incluso algunas consagradas a la materia, como el Journal of Happiness Studies. Estos estudios hacen gala de usar el método científico, cuando no tecnologías tan sofisticadas como la resonancia magnética funcional (MRI) o técnicas genéticas. El resultado de tanta pesquisa es una avalancha de información que se prolonga en libros, charlas y otros materiales que conforman una auténtica industria de la felicidad. El problema es que los secretos de la felicidad que venden expertos y charlatanes varios están trufados de ciencia y pseudociencia. Y no siempre es fácil distinguirlas.

¿Qué es la felicidad? ¿Cómo puede medirse? ¿Cuáles son sus ingredientes? ¿Es hereditaria o adquirida? ¿Cómo varía en las diferentes culturas y países? ¿Hasta qué punto depende de la economía? La ciencia de la felicidad vendría a ser el conjunto de aportaciones científicas realizadas desde la psicología, la biología y la economía, principalmente, para responder a estas y otras preguntas. Si nos atenemos a los resultados de tanta investigación, hay tatas respuestas, que no es fácil resumirlas. Una idea esencial es que la felicidad se sustenta en las relaciones interpersonales y sociales, incluyendo aquí las sexuales y las familiares. Otra idea clave es que la felicidad depende de la economía y, por tanto, puede comprarse, aunque solo hasta cierto punto. Así, en los países ricos hay mas gente que se considera feliz que en los países pobres. Pero la geografía de la felicidad tiene sus singularidades, como el llamado “bonus latinoamericano”, que aporta un plus de felicidad a los latinos y que no se explica por la renta. Por más que algunos de los principales ingredientes de la felicidad sean gratuitos, a saber, el sexo, la música, el ejercicio físico y la conversación, su disfrute tiene mucho que ver con los usos sociales y la psicología individual. Por eso, entender la felicidad en clave científica no es tan sencillo como puede desprenderse de algunas respuestas, por más científicas que parezcan y más números que las respalden.

 

Comentarios

Usted debe ingresar al sitio con su cuenta de usuario IntraMed para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión. Si ya tiene una cuenta IntraMed o desea registrase, ingrese aquí

Contenidos relacionados
Los editores le recomiendan continuar con las siguientes lecturas:
AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2021