Controversia | 16 ABR 12

Tratamiento endodóntico en una sesión

El objetivo de este trabajo es revisar los conceptos tradicionales, principios biológicos y clínicos de los tratamientos de conductos en una sesión.
Autor/a: Dres. Jorge Paredes Vieyra, Francisco Javier Jiménez Enríquez, Mario I. Manríquez Quintana, Armando Morales Fuente: Revista Nacional de Odontológica Año 3- Vol VIII - Sep. 2011 

Introducción

Existe controversia con respecto al tratamiento de conductos radiculares en una cita, ya que tanto el tratamiento endodóntico en una como en varias sesiones presenta ventajas y desventajas para el clínico y para el paciente.

El objetivo de la terapia endodóntica es lograr una limpieza y conformación del conducto radicular para poder obturarlo tridimensionalmente, mantener la salud de los tejidos perirradiculares y devolverle al diente su función. Con el avance tecnológico, del que no ha sido ajena la endodoncia, no existe desde éste punto de vista, motivación alguna para prolongar los tratamientos en más de una sesión.

Aun cuando los avances son a pasos agigantados, la respuesta de los tejidos del área involucrada requiere ser revalorada para evitar respuestas desagradables como la agudización o reagudización de aquellas zonas que no fueron consideradas.

Sin embargo, el pronóstico a largo plazo y los síntomas del paciente después del tratamiento son dos temas importantes que ameritan un punto de reflexión por parte del clínico especialista.

Existen muchos estudios 1-6 realizados sobre dolor posoperatorio, agudizaciones, éxito y fracaso de los tratamientos endodónticos en una sesión. Las conclusiones de estos trabajos difieren en cuanto al enfoque biológico e inmunológico y coinciden en los aspectos tecnológicos que pudieran respaldar el hacerlo en una sesión.

El objetivo de este trabajo es revisar los conceptos tradicionales, principios biológicos y clínicos de los tratamientos de conductos en una sesión.

Consideraciones biológicas

Cuando el clínico identifica a través de la anamnesis y la exploración clínica cuál es el estado pulpar y llega a un diagnóstico de presunción acertado, se reducen considerablemente los factores que propician dolor y edema posoperatorio.7-10

Si el tejido pulpar removido está dañado en forma irreversible, pero aún se conserva vital, las paredes del conducto que alojan a la pulpa están libres de infección o poseen algún porcentaje de carga bacteriana que puede ser controlada y erradicada con las maniobras de limpieza y ensanchado, las paredes del conducto estarían en condiciones ideales para ser selladas.

Una vez que el tejido pulpar pierde su vitalidad, no tiene células de defensa, por lo que no puede contrarrestar el crecimiento y diseminación de los microorganismos en su interior. 10 Si la pulpa está necrosada y se obtura el conducto en la primera sesión, pueden proliferar microorganismos anaerobios facultativos y provocar una exacerbación.11

Marshall y colaboradores, así como Imura y su equipo,11-13 han reportado que las agudizaciones pueden ser prevenidas cuando el clínico se da cuenta del tejido que va a remover, del color de la dentina remanente de la cámara, piso y conductos radiculares y por la presencia o no de exudado. Para ello recomiendan medidas clínicas como la limpieza por tercios del contenido del conducto radicular para evitar que la lima actúe y provoque el efecto de émbolo hacia los tejidos periapicales.

Se debe tener presente ante qué contenido se enfrenta el clínico, el tipo de conducto y amplitud del mismo, así como el calibre apical hasta donde llevará su instrumentación. En ocasiones, el tiempo o los recursos económicos del paciente no permiten finalizar el tratamiento, por lo que es necesaria una segunda sesión.

Para ello, el hidróxido de calcio, un antiséptico de acción lenta como curativo de demora es la elección, ya que tiene la propiedad de eliminar bacterias, desnaturalizar liposacáridos y otras bondades de su fórmula. Existen microorganismos que sobreviven a los procedimientos de limpieza y ensanchado del sistema de conductos y estos pueden multiplicarse entre citas en un conducto vacío sin medicación.

Dolor posoperatorio

La terapia de conductos en una cita es susceptible de ser practicada. Este procedimiento aumenta la eficiencia del tratamiento y no va en perjuicio de la calidad ni del éxito del mismo. Existen clínicos que están a favor de esta técnica de terapia endodóntica. Los estudios de Calhoun 14 y Landers 15 sugieren la posibilidad de realizar esta técnica de una cita.

Paredes y Acosta16 encontraron que al combinar la limpieza manual del tercio apical con la rotatoria en el resto del conducto se reduce considerablemente la carga bacteriana. En su estudio, demostraron que el sistema LightSpeed LSX limpia y ensancha adecuadamente el tercio apical y que los rotatorios tipo Gates Glidden usados en los dos primeros tercios del conducto permiten la entrada de materiales e instrumental hacia el sistema de conductos radiculares, lo que facilita su obturación.

Cabe señalar que los tratamientos realizados en una sesión en dientes con pulpa, sea ésta vital o necrótica, y en aquellos con tratamientos de conductos previos, su respuesta es completamente diferente, ya que la posibilidad de extruir sellador y gutapercha mas allá del foramen apical está presente.

El fenómeno de agudización en los casos de retratamiento puede explicarse debido a que son técnicamente más difíciles y el material que pueda extruirse provoca una reacción al material químicamente activo.11

La posibilidad de extruir material séptico a través del foramen apical no varía, independientemente del número de sesiones, lo que sí varía es la cantidad, y ésta depende del método o técnica para remover el contenido del conducto radicular.

Existen otros factores que pueden dificultar al clínico realizar eficazmente el tratamiento de conductos, uno de ellos es la ansiedad y angustia del paciente, que deben ser controladas para que las maniobras que se realizan durante el tratamiento de conductos se den en un ambiente de calma y reduzcan su estado alterado, eviten el disparo de la tensión arterial y disminuyan el dolor posoperatorio. 17

Por lo general, el clínico se preocupa por la tensión arterial y la diabetes, aun cuando éste aprende a vivir con ellas. Este tipo de pacientes no constituye un problema para el tratamiento de conductos, ya que con frecuencia está controlado. Pero ¿qué pasa cuando se brinda atención dental a pacientes con hepatitis, en cualquiera de sus formas o bien a portadores de VIH y no lo declaran en la historia clínica o por pena no se pregunta?

 

Comentarios

Para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión debe ingresar con su cuenta de IntraMed.

AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2023