Fibrilación Auricular | 30 MAY 11

Polimorfismos genéticos del SRA y riesgo de F. auricular

Los resultados del presente metanálisis confirman una asociación entre los polimorfismos del gen de la enzima convertidora de angiotensina y el riesgo de fibrilación auricular. En el estudio, el polimorfismo DD de esta enzima se vinculó con un mayor riesgo de la arritmia.
Autor/a: Dres. Xiao P, Ling Z, Yin Y y colaboradores Fuente: SIIC American Heart Journal 160(3):496-505, Sep 2010

Introducción
La incidencia de fibrilación auricular (FA) –la arritmia más común– aumenta con la edad y se estima que será cada vez más frecuente en los próximos años. La FA puede obedecer a diversos trastornos, entre ellos hipertensión e insuficiencia cardíaca (IC) con sobrecarga de presión. Sin embargo, todavía no se conocen con precisión los mecanismos que participan en la etiopatogenia de la FA primaria o secundaria. Un estudio reciente en seres humanos sugirió que la FA está asociada con la activación del sistema renina-angiotensina (SRA) en la aurícula; en este contexto, los inhibidores del SRA, en combinación con los agentes antiarrítmicos, podrían ser de ayuda para evitar la recurrencia de la FA.

La enzima convertidora de angiotensina (ECA) y el angiotensinógeno son los principales sustratos del SRA. Aunque los niveles de la ECA se mantienen estables a lo largo del tiempo en cada sujeto, existe una gran variabilidad de un individuo a otro. La mayor parte de dicha variabilidad tiene que ver con factores genéticos. El polimorfismo de inserción/deleción (I/D) y el alelo D serían importantes en este sentido. Así, el genotipo DD de la ECA se asocia con niveles más altos de esta enzima, mientras que los sujetos portadores del genotipo II tienen una concentración más baja. Las personas con el genotipo DI tienen niveles intermedios.

Los trabajos realizados en la última década destinados a conocer la relación entre los polimorfismos del gen de la ECA y el riesgo de FA han dado resultados contradictorios, probablemente como consecuencia del sesgo de publicación, de los resultados falsos positivos y de las diferentes enfermedades cardiovasculares subyacentes, edades de los pacientes evaluados y orígenes étnicos. En el presente metanálisis, los autores determinaron la asociación entre los polimorfismos I/D de la ECA y el riesgo de FA.

Pacientes y métodos
Los trabajos publicados antes de 2009 se identificaron a partir de una búsqueda en PubMed, Embase y la Chinese BioMedical Disc. Se incluyeron los estudios de casos y controles y los ensayos de cohorte que evaluaron la asociación mencionada. La FA se definió según los criterios propuestos por la Organización Mundial de la Salud. Se excluyeron las investigaciones que abarcaron pacientes con miocardiopatía hipertrófica y los estudios que evaluaron menos de 50 enfermos.

Se tuvieron en cuenta los siguientes factores: primer autor del estudio, año y mes de la publicación, diseño del trabajo, origen étnico, definición y cantidad de casos y de controles, edad promedio, cociente entre hombres y mujeres, distribución de los genotipos, equilibrio de Hardy-Weinberg y disponibilidad de los datos para el análisis.

Se calcularon los riesgos relativos (RR) globales por alelo, para el estado homocigota DD en comparación con el estado homocigota II y para el estado heterocigota DI respecto del genotipo homocigota II. La heterogeneidad se determinó con la prueba I2. Se aplicaron pruebas de Begg y de regresión Egger para cada polimorfismo de nucleótido único; en los modelos se consideraron las características étnicas (poblaciones occidentales u orientales), la presencia de FA aislada (en pacientes sin trastornos cardíacos estructurales [FAA]) o de FA en individuos con otras patologías cardiovasculares (FA mixta: hipertensión o IC) y la edad de los enfermos (< 65 años y > 65 años).

Resultados
Un total de 19 trabajos evaluaron la asociación entre los polimorfismos del gen de la ECA y el riesgo de FA; 12 de ellos con 2 680 casos y 10 633 controles fueron aptos para el metanálisis. El 46% se efectuó en Asia y el 54%, en occidente; con excepción de un estudio prospectivo, los restantes fueron comparaciones retrospectivas. Cinco estudios fueron de población y 7 se realizaron en cohortes hospitalarias. El estudio genético se efectuó con reacción en cadena de la polimerasa. En las poblaciones control de la mayoría de los estudios, la distribución de los polimorfismos I/D de la ECA fue compatible con el estado de equilibrio Hardy-Weinberg.

Cuando se analizaron los estudios que evaluaron la asociación entre el polimorfismo I/D de la ECA y el riesgo de FA se constató una heterogeneidad sustancial (I2 = 77.3%; p < 0.01 por alelo; I2 = 81.3%; p < 0.01 para la variante DD en comparación con el genotipo II; I2 = 51.6%, p = 0.02 para el genotipo DI en comparación con el II), de manera tal que se aplicaron modelos de efectos aleatorios.

Globalmente, el RR para el alelo para D respecto del alelo I fue de 1.19 (p < 0.01) y el RR global para los genotipos DD y DI respecto del genotipo II fue de 1.31 (p < 0.01) y de 1.06 (p = 0.22), respectivamente. El gráfico de embudo no sugirió sesgo de publicación.

El metanálisis por subgrupos tuvo por finalidad detectar una posible heterogeneidad en relación con diversas patologías cardiovasculares subyacentes. Para el alelo D respecto del alelo I, en el subgrupo de pacientes con FA e hipertensión se encontró escasa heterogeneidad (I2 = 31.6%; p = 0.23) con un RR global de 1.31 (p < 0.01). Sin embargo, en los subgrupos de FA mixta y de FAA se encontró una heterogeneidad moderada a elevada (I2 = 86%; p < 0.01; I2 = 59.3%; p = 0.09, respectivamente). El RR global fue de 1.19 (p = 0.04) y de 1.16 (p = 0.16), en igual orden.

Para la variante DD respecto del genotipo II, para los subgrupos de FA e hipertensión y de FAA, el RR global fue de 1.74 (p < 0.01) y de 1.53 (p < 0.01); la heterogeneidad fue baja a moderada (I2 = 52.6%; p = 0.12 e I2 = 22.8%; p = 0.27, respectivamente). El RR global para el subgrupo de FA mixta fue de 1.26 (p = 0.05). No se registraron diferencias significativas para el genotipo DI respecto del genotipo II, con excepción del subgrupo con FAA.

En el metanálisis según el origen étnico se encontró una heterogeneidad considerable (I2 = 76.5; p < 0.01) en el subgrupo occidental, con un RR global de 1.21 (p < 0.01) para el alelo D respecto del I. La asociación también se comprobó para el genotipo DD en comparación con el genotipo II, pero no para el DI respecto del II; el RR global fue de 1.27 (p = 0.04) y de 1.05 (p = 0.49), respectivamente.

En el metanálisis por edad se comprobó una escasa heterogeneidad para el polimorfismo DI respecto del genotipo II; en cambio, la heterogeneidad fue moderada a elevada para el alelo D respecto del I y para el genotipo DD en comparación con el genotipo II. No obstante, la asociación sólo se comprobó en los sujetos de 65 años o más. El RR global fue de 1.22 (p < 0.01), 1.38 (p < 0.01) y 1.10 (p < 0.01) para el alelo D respecto del I, para el genotipo DD respecto del II y para el DI en comparación con el II, en el mismo orden.

 

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