Evaluación de adultos mayores con enfermedades agudas | 31 MAR 19

¿Qué es la fragilidad?

Importancia del reconocimiento precoz de la fragilidad y problemas asociados en adultos mayores con enfermedades agudas
Autor/a: Terence J Quinn, Simon P, Mooijaart, Katie Gallacher, Jennifer K Burton BMJ 2019;364:l13
INDICE:  1. Página 1 | 2. Referencias bibliográficas
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Introducción

Los adultos mayores frágiles son usuarios frecuentes de los servicios de emergencia. Los servicios de urgencia son estresantes para los pacientes, los prestadores y el personal. El centrarse en la evaluación y toma de decisiones rápidas, junto con el flujo constante de pacientes hace que el entorno no sea el adecuado para el adulto mayor.

Por lo tanto, los autores sugieren que a los médicos que atienden adultos mayores con fragilidad utilicen un enfoque destinado a estos pacientes, cuando presentan un cuadro agudo.

Dicho enfoque puede ser aplicado en diversos entornos de atención, como departamentos de emergencia, salas de internación o fuera del horario de la práctica general. Se está basado en la evidencia, siempre que sea posible, pero tiene en cuenta las limitaciones de tiempo y recursos.

Lo que es necesario saber

Las personas mayores con fragilidad son usuarios frecuentes de los servicios de cuidados agudos.

El enfoque para la evaluación de los adultos mayores frágiles es diferente de la de un paciente más joven.

Debe evaluarse a los adultos mayores que acuden a la atención aguda, con el fin de detectar síndromes de fragilidad (caídas, inmovilidad, incontinencia, confusión), y obtener otros antecedentes de sus cuidadores.

Establecer las prioridades y objetivos de los pacientes para asegurar que las investigaciones y el tratamiento concuerdan con las decisiones y deseos de ellos y sus familias.

 

¿Qué es la fragilidad y cuál es su importancia?

La fragilidad es algo que todos los médicos reconocen, pero hay poco consenso para definirla.

Puede definirse por características como la velocidad de la marcha y la fuerza de prensión, o describirla como una acumulación de diagnósticos, síntomas y problemas relacionados con la edad. Ambos modelos comparten un concepto central de mayor riesgo de efectos adversos derivados de la enfermedad.

En general, se ha observado que los adultos mayores se muestran más enfermos en su presentación, tienen un tiempo de hospitalización más prolongado y los resultados son más pobres. Una revisión sistemática de 26 estudios de adultos mayores dados de alta de departamentos de emergencia halló tasas de reingreso de hasta el 40% a los 6 meses.

Las readmisiones pueden representar problemas médicos no resueltos, falla de apoyo comunitario, o ambos. Independientemente, los datos sugieren la posibilidad de mejorar los resultados después de las presentaciones agudas.

Hay instrumentos que detectan la fragilidad e identifican a aquellos que están en riesgo de malos resultados. Las revisiones sistemáticas señalan que estos instrumentos tienen una precisión pronóstica limitada y no siempre es posible usarlos en salas de agudos.

Sin embargo, la Escala de Fragilidad de Rockwood puede ayudar a clasificar a los pacientes que requieren ser atendidos por un especialista en adultos mayores. Si no hay nada más, las herramientas permiten alertar al médico, quien debe preguntarse: ¿necesito adaptar mi enfoque y esta persona necesita atención especializada, multidisciplinaria?

¿En qué se diferencia el enfoque de evaluación en presencia de fragilidad?

En los pacientes frágiles, se necesita un enfoque más amplio para el diagnóstico.

Ventajas de una evaluación personalizada de los adultos mayores

> Diagnóstico: en los adultos mayores, la enfermedad suele presentarse de forma inespecífica. El cribado de los diversos síndromes de fragilidad (caídas, incontinencia, confusión): puede ser de gran ayuda.

Pronóstico: la detección de síndromes de fragilidad puede poner en evidencia cómo puede el paciente responder al tratamiento, o cuáles pueden ser sus futuras necesidades de salud; por ej., el antecedente de caídas es uno de los predictores más fuertes de caídas futuras (prevenibles).

Legal: las pruebas de detección cognitiva pueden poner en evidencia la capacidad del paciente para acceder a la intervención médica.

Monitoreo documental: una evaluación basal para detectar úlceras por presión, moretones por lesiones no accidentales, disfagia orofaríngea, etc., permite evaluar el cambio en el paciente y será útil en los casos de denuncias o investigaciones.

Satisfacción: tanto los pacientes como el personal pueden sentirse insatisfechos con los cuidados brindados a los adultos mayores en las salas de agudos; de mayor utilidad clínica puede ser un enfoque personalizado, apropiado para la edad, y, en última instancia, más satisfactorio para el médico.

 Las presentaciones de las enfermedades agudas tienden a ser inespecíficas, los tratamientos pueden ser modificados y el pronóstico será diferente. Los pacientes con fragilidad suelen tener varios problemas. Requieren ser evaluados en un contexto de comorbilidad compleja y apoyo social.

La atención aguda a menudo no está bien adecuada para los adultos mayores con problemas cognitivos o sensoriales.

Si es posible, las evaluaciones deben realizarse en una habitación tranquila (o más tranquila) distanciada del área principal de evaluación ocupada. Hablar al paciente a una velocidad y volumen que les permita comprender, e involucrar a los cuidadores cuanto sea necesario.

A veces, la aplicación de medidas simples puede hacer que la consulta sea más fácil, tanto para el médico como para el paciente. Por ejemplo: ¿tiene el paciente un audífono y está encendido? Esta evaluación no necesita ser completada en una sesión y debe ser compartida entre los médicos, las enfermeras y otros miembros del equipo multidisciplinario.

 

Una vez reconocida la fragilidad, seguidamente se considerará derivar al paciente para hacer una la evaluación geriátrica completa (EGC), si fuera necesario.

La evaluación geriátrica completa (EGC) es un proceso especializado, multidimensional e interdisciplinario "enfocado en determinar el aspecto médico, psicosocial y de las capacidades funcionales, para desarrollar un sistema coordinado y un plan integral de tratamiento y seguimiento".

Los resultados de una revisión sistemática de 29 ensayos aleatorizados y controlados apoyan la eficacia de la EGC en las salas de atención de adultos mayores. En el departamento de emergencia, la EGC está menos establecida, a pesar de que hay informes de implementación exitosa.

 

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