Como médicos, nos entrenan para analizar el daño, evaluar el pronóstico y actuar con precisión ante la urgencia. Pero ayer, al ver las imágenes del #sismo en Venezuela, esas herramientas técnicas me parecen insuficientes frente a la magnitud del golpe que sufre un pueblo entero.
Hoy, siento a todos los venezolanos, quienes seguramente están trabajando el doble, dejando de lado su propia incertidumbre para cuidar a quienes más lo necesitan. Siento a las familias que han visto cómo su cotidianidad se quiebra en cuestión de segundos.
La medicina es, en última instancia, un acto de cuidado. Y hoy, desde la distancia, mi cuidado se transforma en esta palabra de aliento. La resiliencia del pueblo venezolano no es solo una frase hecha; es una fuerza que hemos admirado muchas veces y que, estoy seguro, les permitirá levantarse una vez más.
A quienes están en la primera línea de esta emergencia, mi más profunda admiración. A quienes han perdido tanto, mi abrazo más sincero y respetuoso. La distancia no disminuye la empatía; al contrario, hace que el deseo de verlos recuperarse sea aún más fuerte.
Invito a la #comunidad #científica latinoamericana de salud a involucrarse más en investigación que conciernen al clima y sus conexiones ocultas. Si bien es cierto no somos una comunidad de #geólogos, geofísico, ni climatólogos, pero somos una de las comunidades más actas para abordar cualquier panacea científica por nuestra anatomía y fisiología formativa.
Estamos con ustedes. Fuerza, #Venezuela.