LA NUEVA MIRADA DE LA ATA 2026: CÓMO INTERPRETAR LAS PRUEBAS TIROIDEAS EN LA PRECONCEPCIÓN, EL EMBARAZO Y EL POSPARTO
La edición 2026 de la American Thyroid Association (ATA) refuerza un concepto clave: la TSH continúa siendo el mejor marcador bioquímico para evaluar el estado tiroideo materno durante el embarazo. La guía recomienda utilizar intervalos de referencia específicos para cada trimestre y laboratorio, tanto para TSH como para T4L, debido a los profundos cambios fisiológicos inducidos por la gestación.
En la etapa preconcepcional, la evaluación de TSH es fundamental en mujeres con infertilidad, pérdidas gestacionales recurrentes o antecedentes de enfermedad tiroidea. En pacientes tratadas con LT4, se recomienda alcanzar una TSH entre 0,5-2,5 mU/L antes de la concepción.
Durante el embarazo, la T4 libre conserva utilidad clínica, especialmente en el primer semestre, aunque su interpretación requiere cautela por las limitaciones analíticas de los inmunoensayos. La medición de T3 libre tiene un papel restringido y se reserva principalmente para la caracterización del hipertiroidismo.
La guía destaca además la importancia de los anticuerpos contra el receptor de TSH (TRAb o TSI) en mujeres con enfermedad de Graves, ya que atraviesan la placenta y pueden afectar la función tiroidea fetal. Finalmente, el período posparto requiere vigilancia debido al riesgo de tiroiditis posparto y recurrencia de enfermedad de Graves, especialmente en mujeres con antecedentes autoinmunes.