El cáncer de endometrio se origina en el revestimiento interno del útero y suele manifestarse tempranamente con sangrado uterino anormal, especialmente después de la menopausia. También puede producir flujo vaginal sanguinolento, dolor o presión pélvica y, en etapas avanzadas, pérdida de peso o cansancio. El diagnóstico se confirma mediante biopsia endometrial y se complementa con estudios de imagen para determinar su extensión. En etapas iniciales, la cirugía es el tratamiento principal, generalmente mediante histerectomía con salpingooforectomía y estadificación ganglionar según riesgo. Algunas pacientes requieren radioterapia, quimioterapia, hormonoterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas. Una valoración oportuna puede salvar tu vida.