Por qué los médicos seguimos siendo los últimos en consultar
Hay una paradoja que veo todo el tiempo en el sistema de salud.
Los médicos somos los profesionales que más sabemos sobre enfermedades mentales — sus señales de alerta, su tratamiento, las consecuencias de no tratarse. Y somos, estadísticamente, uno de los grupos que menos consulta cuando algo no está bien.
Las razones son conocidas entre colegas: el miedo al juicio de pares, la cultura del aguante, la dificultad de pasar del rol de profesional al de paciente. Y en muchos casos, la creencia de que debería poder manejarlo solo.
No soy la excepción a esto. Y sospecho que muchos de los que leen esto tampoco lo son.
Lo que sí aprendí — en mi propia experiencia y en la de cientos de pacientes — es que el costo de no pedir ayuda siempre termina siendo más alto que el de pedirla.