La respiración bucal persistente en la población pediátrica constituye un signo clínico que puede asociarse con alteraciones en el desarrollo craneofacial, maloclusiones, trastornos del sueño y compromiso funcional de la vía aérea. Su identificación temprana y el abordaje interdisciplinario son fundamentales para prevenir secuelas a largo plazo.
Conozca los criterios de sospecha, las implicaciones clínicas y las recomendaciones de los especialistas de la Fundación Valle del Lili.
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