Un niño internado no es solo un paciente con un diagnóstico. Es un niño que dejó de ir a la escuela, que extraña su casa, que no entiende del todo qué le está pasando.
Y detrás de ese niño hay una familia que también está atravesando algo para lo que nadie la preparó.
El profesional de salud mental que trabaja en una sala de internación pediátrica enfrenta un universo propio: la psicoprofilaxis quirúrgica, el acompañamiento en oncopediatría, la sospecha de maltrato, el niño con trastorno de conducta alimentaria internado en una sala general, el fin de vida.
Son situaciones que requieren herramientas específicas — y que pocas formaciones abordan de manera integral.
🧒 ¿Cómo intervenir cuando el diagnóstico impacta tanto al niño como a su entorno?
🎨 ¿Qué lugar tienen el juego, el arte y los rituales dentro de una sala de internación?
🤝 ¿Cómo construir un rol claro dentro de un equipo médico interdisciplinario?
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