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EDILBERTO PEÑA DE LEON

1 de mayo de 2026

“Contaminación ambiental es factor de riesgo para Diabetes y Demencias”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de actualizar sus guías y advierte que la contaminación del aire —partículas finas (PM2.5), ozono, dióxido de nitrógeno (NO₂) y otros contaminantes— no solo daña los pulmones y el corazón, sino que incrementa de forma significativa el riesgo de desarrollar Diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y demencias.

Según esa revisión, por cada aumento de 10 µg/m³ de PM2.5, el riesgo de demencia crece un 17 % y el de diabetes tipo 2 hasta un 12 %.

¿Cómo explicar este vínculo desde la neuropsiquiatría y la medicina interna? Primero, las partículas contaminantes inhaladas pueden atravesar pulmones y entrar al torrente sanguíneo, desencadenando una inflamación sistémica crónica y estrés oxidativo.
Segundo, esa inflamación y el daño vascular pueden extenderse al cerebro: alteran la microcirculación cerebral, aumentan la permeabilidad de la barrera hemato-encefálica, favorecen estrés oxidativo neuronal, acumulación de proteínas neurotóxicas, y desencadenan procesos neurodegenerativos que aumentan la vulnerabilidad a demencias. En suma: el aire contaminado enferma todo el organismo, no solo los pulmones.

Estas conclusiones deben movernos a la acción colectiva e individual. La OMS recomienda que las ciudades planifiquen su crecimiento con una distribución más equitativa de áreas verdes, promoviendo parques, vegetación urbana, corredores ecológicos y espacios naturales accesibles.

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