El dolor orofacial es común y se estima que cerca de 21% de las personas en Estados Unidos lo experimenta. No existen reportes específicos sobre dolor dental en México. El dolor de la cara y de la cavidad bucal puede tener efectos negativos en el estado psicológico, interacción social y desempeño diario de los individuos. Gibson señala que el dolor dental fue la causa más frecuente para solicitar atención en el servicio de emergencia de una clínica dental, en la que más de 50% de los casos presentaba dolor desde siete días previos a la visita al odontólogo. Se ha demostrado que el dolor dental merma la calidad de vida y que altera la cotidianidad de los que lo sufren.
Por otro lado, el dolor dental usualmente se deriva de condiciones como la caries dental y periodontitis. Estudios realizados en México, dos de ellos en población abierta, reportan una media de dientes afectados por caries (índice CPOD) de 16.5 y 16.3, respectivamente. En ambas investigaciones el componente principal del CPOD fue el de dientes perdidos.
Respecto a la prevalencia de caries coronal, se encontró que más de 90% de los ancianos tuvo experiencia de caries. La prevalencia de caries radicular fue de 40.2% y el promedio de superficies afectadas por esta entidad fue de 2.7%. Asimismo, 50% de la población tenía bolsas periodontales.
Duncan demostró la importancia del dolor dental en la decisión de las personas para demandar atención dental. En 1998, Gilbert también encontró que los signos y síntomas específicos autorreportados fueron mejores predictores de atención dental incidental en un periodo de 24 meses que cuando la necesidad fue determinada por un examen clínico dental. Estos resultados coinciden con las teorías de la utilización de servicios, que sugieren que la necesidad percibida es un factor fundamental para optar por el uso de servicios médicos y dentales.
En relación con el acceso de ancianos a servicios dentales, se ha reportado que no hay diferencias en el uso de servicios dentales por causa del dolor dental bpor sexo. El propósito de esta investigación es presentar la distribuición de la prevalencia de dolor dental y su vinculación con la demanda de atención dental entre personas de 60 años en más de tres localidades geográficas de México.
Esta investigación no pretende aplicar los resultados a toda la población de ancianos en México, sin embargo, puede considerarse como un indicador de las características de dolor bucal en este grupo de edad, tomando en cuenta que se eligieron tres localidades con diferencias geográficas, económicas y sociales.
Se entrevistó a 473 ancianos, 179 en la localidad urbana, 139 en la urbana marginal y 155 en la rural. La distribución por sexo indica que en las tres comunidades la proporción de hombres se encuentra entre 30% y 46%. La media de edad fue menor en la población urbana marginal (71 años) que en la urbana y la rural (73 años) (p=0.04). La proporción de personas casadas fue mayor en la localidad rural (71%) que en la urbana(32%). La cantidad de personas viudas fue mayor en la localidad urbana (47%). Cincuenta y dos por ciento de los individuos en la localidad rural y 40.6% de la urbana marginal eran analfabetas.
En la localidad urbana 42% de las personas tenía estudios de preparatoria o más. El examen se realizó en 438 (92.6%) de los 473 ancianos y se detectó que 76 (16.3%) de ellos eran edéntulos, y de éstos, 13 (18.2%) no usaba prótesis totales. Se observó que 26% (113) tenía entre uno y 10 dientes, 28 % (124) entre 11 y 20 dientes y 28.5% (125) más de 20 dientes.
En general, 20.6% de los individuos entrevistados afirmó haber sufrido dolor bucodental en los 12 meses previos y 2.9% expresó dolor en la zona de la ATM o en las áreas vecinas. Otra manifestación de dolor o molestia fue la sensación de ardor en la boca, reportada por 35.9% de los ancianos. Los problemas para masticar fueron mencionados por 45% de los entrevistados. De los hombres y mujeres, 16.8% y 22.9%, respectivamente, refirió dolor. Estas diferencias no fueron estadísticamente significativas (X2=5.3; p=0.069). Los fenómenos de dolor en la ATM fueron reportados únicamente por mujeres (4.6%), sin embargo, esta diferencia no fue estadísticamente significativa (X2=9.4; p=0.051). Los hombres expresaron con mayor frecuencia sensación de ardor en la boca (47.4%) que las mujeres (34.8%) (X2=6.6; p=0.01). Las mujeres reportaron más dificultad para masticar (49.2%) que los hombres (38.9%) (X2=4.7; p=0.03).