La mayoría de asociaciones médicas de Estados Unidos se opone, pero muchas personas respaldan las pruebas genéticas en niñas para buscar mutaciones que los predispongan a desarrollar cáncer de mama y/o de ovario más adelante en la vida, según un estudio reciente de la Fox Chase Cancer Center (Estados Unidos).
El equipo de la Dra. Angela Bradbury entrevistó a 53 personas (todas con hijas) que portaban mutaciones BRCA y a 22 de sus hijas adultas. Los investigadores encontraron que el 40% de los padres y las hijas apoyaba las pruebas genéticas en menores, y la mitad de ellos estaba a favor sólo en ciertas circunstancias.
Mientras tanto, una mayoría de las hijas adultas, consumidoras potenciales de las pruebas genéticas, respaldaban la idea. El estudio ha sido publicado en el “American Journal of Medical Genetics Part C”.
"Estos últimos hallazgos son interesantes. Señala que la próxima generación podría estar más cómoda con las pruebas genéticas. Esto podría deberse a que su generación creció con la genética, la aprendió en la escuela o por las noticias, a diferencia de sus padres. Para ellos, las pruebas genéticas podrían no ser excepcionales", declara la Dra. Bradbury.
Si bien estos resultados merecen atención, se tiene que llevar a cabo un estudio más grande con una variedad más amplia de participantes, ha señalado. “Hay una mayor urgencia de más investigación porque las políticas actuales que desaconsejan las pruebas genéticas para los menores podrían no sostenerse. Una mayor demanda y disponibilidad de las pruebas dictan una necesidad de comprender mejor los riesgos y beneficios de consejería y/o pruebas precoces”, concluye.
Sin embargo, actualmente la mayoría de grupos médicos desaconseja las pruebas genéticas para los menores en ausencia de beneficios médicos.