Cara a cara

El día en que Jennifer vio su propio corazón

Una exhibición en Londres muestra el órgano de una paciente trasplantada junto a obras de Da Vinci y Warhol

Noticias médicas

/ Publicado el 5 de septiembre de 2007

ANTONIO FRAGUAS  -  Madrid
ELPAIS.com  - 

Una joven británica de 23 años, Jennifer Sutton, logró ayer en Londres algo al alcance de muy pocos: ver cara a cara su propio corazón. Lo ha conseguido gracias a la exposición The Heart (El Corazón), que ofrece la Fundación Wellcome (www.wellcomecollection.org). La muestra, que cierra sus puertas el próximo día 16, recorre el simbolismo que a lo largo de la historia el ser humano ha brindado al corazón. Los mitos, los rituales, las religiones se han referido siempre al corazón, como fuente de la vida, del amor y las pasiones. Dibujos, objetos de la vida cotidiana, obras de arte (entre otras, de Leonardo Da Vinci y Andy Warhol), además de el corazón de Jennifer, constituyen la exposición.

La joven sufrió una operación en el hospital Papworth el pasado mes de junio, y prestó su corazón enfermo para esta exposición con el fin de concienciar al público y a los donantes de la dolencia que sufría y que habría acabado con su vida, una cardiomiopatía Restrictiva.

Jennifer está impresionada: "Ver mi corazón por primera vez es una experiencia emocionante y surrealista. Me causó tanto dolor y dificultades cuando estaba dentro de mí... Verlo ahí es muy escabroso y raro. Al fin puedo ver este trozo de músculo que me ha causado tantos disgustos. Es estupendo que se haya convertido en un objeto de fascinación y que consiga que la gente piense acerca de la enfermedad, los transplantes y la donación de órganos".

La cardiomiopatía restrictiva

La cardiomiopatía restrictiva provoca que el músculo cardiaco se endurezca y que el corazón no se pueda relajar durante la diástole (el período entre latidos en el que la sangre regresa del cuerpo al corazón). La enfermedad es potencialmente letal y la única cura es el transplante.

Jennifer comenzó a notar los efectos a los 18 años: se quedaba sin aliento y padecía fatiga crónica. Tras la operación, el pasado cuatro de junio, la joven ya se ha recuperado y vuelve a dar largos paseos con su perro, Bramley.

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