Éstas son algunas de las conclusiones de la I Ola del "Macro-Estudio Prospectivo Delphi sobre Costes Sociales y Económicos de la Insuficiencia Venosa Crónica. Los tratamientos de futuro y el coste y el beneficio generados por su aplicación en el horizonte del año 2010 en España". Elaborada por el Gabinete de Estudios Sociológicos Bernard Krief, esta investigación fue iniciada el año pasado por la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) y con el Capítulo Español de Flebología de esta entidad, contando con el patrocinio los Laboratorios Servier.
El estudio señala que los pacientes con IVC sin signos visibles pueden atribuir sus síntomas -pesadez de piernas, cansancio, calambres- a la edad, el sobrepeso u otros factores, sin asociarlos al hecho de que pueden padecer una patología, por lo que no acuden al médico hasta que la enfermedad se encuentra en un estadio muy avanzado.
Los especialistas consultados -más de 200- consideran que los principales factores de riesgo de la IVC, en el horizonte del año 2010, serán el sobrepeso y la edad avanzada, seguidos por el desempeño de profesiones que impliquen permanecer mucho tiempo de pie o sentado o con exposición al calor, la vida sedentaria y la falta de ejercicio físico.
El tratamiento de la IVC depende del estadio de desarrollo de la enfermedad. Existen diversos abordajes terapéuticos, pero los que tenderán a ser más utilizados en los próximos años son las medidas higiénicas y posturales y los cambios en el estilo de vida -practicar ejercicio, evitar el sobrepeso, llevar ropa y calzado adecuados-, así como la terapéutica de compresión. También serán más utilizados la terapia farmacológica, la cirugía y la escleroterapia.
Con relación a la duración del tratamiento compresivo, el 72% de los expertos considera que éste debería ser crónico o, al menos, mientras haya sintomatología (66%). El tratamiento farmacológico tendría que ser administrado principalmente en los meses de calor, según estima el 70% de los expertos, o mientras haya sintomatología (65%). Por otra parte, el 46% sostiene que la terapia farmacológica debería administrarse en periodos intermitentes de dos o tres meses.
A la hora de elegir un fármaco flebotónico, se prestará especial atención a aquellos que contribuyan a la mejoría de los síntomas y de la calidad de vida de los pacientes, según manifiestan los especialistas que han participado en el estudio. Otros factores a tener en cuenta serán su financiación por el Sistema Nacional de Salud (SNS) y que faciliten la adhesión al tratamiento por parte del paciente.
Este tipo de medicamentos están financiados actualmente por el SNS, pero en el caso de que dejasen de estarlo, es muy probable, según se desprende de la I Ola del Macro-Estudio Delphi, que este hecho provocase un retraso en el inicio del tratamiento, lo que podría causar la aparición de complicaciones antes del comienzo de la terapia. Los expertos creen poco probable que los pacientes continuasen comprando este tipo de fármacos si no estuvieran financiados.
En cuanto a la importancia de los profesionales sanitarios en la asistencia a los enfermos de IVC, los expertos consideran que los que tendrán una mayor relevancia en los próximos años serán los especialistas en Angiología y Cirugía Vascular, seguidos por los médicos de Atención Primaria y por los profesionales de enfermería.
Esta I Ola formará parte del informe final del Macro-Estudio, que contendrá también un Estudio Farmacoeconómico sobre la IVC que se encuentra en proceso de elaboración en estos momentos. Toda esta información será recopilada y analizada posteriormente en un "Libro Blanco sobre la Insuficiencia Venosa Crónica".
Webs Relacionadas
Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular
http://www.seacv.org/