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/ Publicado el 11 de noviembre de 2025

Suplementación

Zeaxantina: Un nutriente que podría coadyuvar los tratamientos contra el cáncer

La zeaxantina, conocida por sus beneficios para la salud ocular, mejoraría la capacidad de las células T, la señalización inmune y los efectos de la inmunoterapia.

Autor/a: Freya Q. Zhang, Jiacheng Li, et al.

Fuente: Cell Reports Medicine, 2025; 6 (9): 102324. Zeaxanthin augments CD8 effector T cell function and immunotherapy efficacy

En un estudio reciente, investigadores de la Universidad de Chicago descubrieron que la zeaxantina, el carotenoide de origen vegetal conocido principalmente por su papel en la protección de la visión, también puede actuar como un compuesto que refuerza el sistema inmunitario al mejorar la actividad anticancerígena de las células inmunitarias. Los hallazgos, publicados en Cell Reports Medicine, destacan el potencial de la zeaxantina como un suplemento ampliamente disponible para mejorar la efectividad de las inmunoterapias contra el cáncer.

"Nos sorprendió descubrir que la zeaxantina, ya conocida por su papel en la salud ocular, tiene una función completamente nueva en el refuerzo de la inmunidad antitumoral", declaró Jing Chen, PhD, Profesor Distinguido de Medicina Janet Davison Rowley y autor principal del estudio. "Nuestro estudio muestra que un nutriente dietético simple podría complementar y fortalecer tratamientos avanzados contra el cáncer, como la inmunoterapia".

Zeaxantina en cáncer

El estudio se basa en años de trabajo del laboratorio de Chen para comprender mejor cómo los nutrientes influyen en el sistema inmunitario. Mediante el cribado de una gran biblioteca de nutrientes en sangre, el equipo identificó la zeaxantina como un compuesto que mejora directamente la actividad de las células T CD8+.

Estas células dependen de una estructura molecular llamada receptor de células T (TCR) para reconocer y destruir células anormales. Los investigadores encontraron que la zeaxantina estabiliza y fortalece la formación del complejo TCR en las células T CD8+ al interactuar con las células cancerosas. Esto, a su vez, desencadena una señalización intracelular más notoria que aumenta la activación de las células T, la producción de citoquinas y la capacidad de atacar tumores.

En modelos de ratones, la suplementación dietética con zeaxantina ralentizó el crecimiento del tumor. Cuando se combinó con inhibidores de puntos de control inmunológico, un tipo de inmunoterapia que ha transformado el tratamiento del cáncer en los últimos años, la zeaxantina mejoró significativamente los efectos antitumorales en comparación con la inmunoterapia sola.

Para extender los hallazgos, los investigadores probaron células T humanas diseñadas para reconocer antígenos tumorales específicos y encontraron que el tratamiento con zeaxantina mejoró la capacidad de estas células para matar células de melanoma, mieloma múltiple y glioblastoma en experimentos de laboratorio.

La zeaxantina se vende como un suplemento de venta libre para la salud ocular y se encuentra naturalmente en verduras como pimientos naranjas, espinacas y col rizada. Es económica, ampliamente disponible, bien tolerada y, lo más importante, su perfil de seguridad es conocido, lo que significa que puede ser probada de manera segura como adyuvante en terapias contra el cáncer.

En investigaciones anteriores, el grupo de Chen descubrió que el ácido trans-vaccénico (TVA), un ácido graso derivado de productos lácteos y carne, también refuerza la actividad de las células T, pero a través de un mecanismo diferente. Juntos, los hallazgos sugieren que los nutrientes de fuentes tanto vegetales como animales pueden proporcionar beneficios complementarios a la salud.

Aunque los resultados son prometedores, los investigadores enfatizan que el trabajo aún está en una etapa temprana. La mayoría de los hallazgos provienen de experimentos de laboratorio y estudios en animales. Por lo tanto, se necesitarán ensayos clínicos para determinar si los suplementos de zeaxantina pueden mejorar los resultados para los pacientes con cáncer.

"Nuestros hallazgos abren un nuevo campo de inmunología nutricional que examina cómo componentes dietéticos específicos interactúan con el sistema inmunitario a nivel molecular", dijo Chen. "Con más investigación, podemos descubrir compuestos naturales que hagan que las terapias contra el cáncer de hoy sean más efectivas y accesibles".