Medical News

/ Published on February 17, 2009

Un Blog narra la experiencia personal

Yo tuve un infarto

Una historia contada desde la perspectiva del paciente.

Que una persona joven y en plena actividad profesional padezca un síndrome coronario agudo que lo obliga a someterse a una angioplastia es algo que ya no sorprende a nadie. Todos hemos visto desde hace algunos años el descenso en la edad de nuestros pacientes con este tipo de cuadros. Lo que puede resultar más curioso es que el paciente se decida a narrar su experiencia personal en un Blog.

Alberto Arévalos es el Director de Comunicaciones para Latinoamérica de Google y vive en California, Estados Unidos desde hace algunos años. Como en tantos otros casos, mientras se consideraba “sano” y en pleno ejercicio de sus posibilidades físicas y mentales presentó un cuadro coronario como primera manifestación de su enfermedad.

Desde las primeras horas de una mañana siente una molestia sobre la que aplica lo que muchos psicólogos cognitivistas denominan “proceso de atribución de significado” y que es un determinante mayor del tiempo de demora entre la aparición del síntoma y la consulta. Como es sabido, ese tiempo, es un indicador muy fuerte del pronóstico del cuadro agudo ya que de él depende el acceso al sistema de salud y a la trombolisis o la angioplastia.

Es una experiencia muy interesante leer el Blog siguiendo el proceso desde el primer post en adelante para hacer algo que los médicos deberíamos hacer más a menudo: escuchar a los pacientes y reflexionar acerca de sus propios significados y representaciones. De este modo tal vez nuestras intervenciones en prevención y tratamiento podrían abandonar el estilo imperativo cuyo rotundo fracaso está a la vista de quien quiera verlo, por uno sustentado en la indagación de casos reales desde la propia perspectiva del actor o paciente. No sería mala idea que otros enfermos ofrezcan su testimonio y que muchos médicos nos tomemos el tiempo para leerlos y pensar acerca de ellos.

El Blog de Alberto, vale la pena, no sentirá que pierde el tiempo al leerlo. Y, tal vez, encuentre algunas estrategias novedosas para  que otros pacientes no lo pierdan al presentar cuadros que, como éste, dependen de ese tiempo "precioso" para sobrevivir al episodio.  ¡No se lo pierda! 

Daniel Flichtentrei 

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