Medical News

/ Published on June 7, 2006

Causadas por el rotavirus, su incidencia aumenta en los meses de frío

Ya pueden prevenirse las diarreas graves

Está a punto de aprobarse una nueva vacuna que evita el 98% de los casos serios y el 74% de los leves.

Existen pocas personas que sepan más sobre rotavirus que el finlandés Timo Vesikari. Lleva tres décadas estudiando este virus, que constituye la principal causa de diarreas severas en niños, y dirigió el ensayo clínico que demostró la eficacia y la seguridad de una vacuna que previene su contagio. Pero además Vesikari ha tenido un contacto muy cercano con la enfermedad...

"En 1976, a tan sólo un año de la identificación del rotavirus, mi hijo de 15 meses contrajo la infección y debió ser hospitalizado. Yo estaba estudiando el virus, y cuando supe que era el causante de la infección me preocupé mucho: yo sabía de lo que era capaz de hacer", comentó el doctor Vesikari, de visita en la Argentina, en una reunión de prensa en la que se anticipó el lanzamiento de una nueva vacuna contra el rotavirus.

La vacuna oral pentavalente espera su inminente aprobación por parte de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) para ser lanzada al mercado -lo que se estima ocurrirá en las próximas semanas- .

"Esta inmunización ha demostrado reducir en un 98% las diarreas severas causadas por rotavirus y en un 74% las formas más leves de la enfermedad", señaló Vesikari, director del Centro de Investigación en Vacunas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tampere, Finlandia, que dirigió el ensayo clínico que confirmó su eficacia y despejó cualquier duda sobre su seguridad.

"La primera vacuna para el rotavirus, aprobada en 1998, debió ser retirada del mercado porque tenía graves efectos adversos en uno de cada 10.000 casos -contó Vesikari-. Para despejar la duda [de que la nueva vacuna los tuviera] debimos encarar un estudio con al menos 60.000 bebes." El estudio finalmente involucró a 70.000 bebes de 11 países, lo que lo convirtió en el segundo en importancia en vacunas pediátricas después del que evaluó la eficacia de la vacuna de Salk para la polio, en la década del cincuenta.

"El estudio Ensayo sobre la Eficacia y la Seguridad contra Rotavirus [REST, según sus siglas en inglés] confirmó la seguridad y la eficacia de la vacuna", dijo Vesikari. Su hijo menor sobrevivió al rotavirus, pero al poco tiempo el investigador recibió una nueva visita del virus: su segundo hijo también contrajo la infección, aunque en forma no tan grave.

"A diferencia de las diarreas bacterianas, cuya incidencia pudo ser reducida durante el siglo pasado gracias a la mejora de las condiciones de higiene, la infección por rotavirus no puede ser erradicada no importa cuáles sean las medidas de ese tipo que tome un país", comentó el doctor Vesikari. Además de transmitirse a través de agua, comida o contacto con elementos contaminados con el virus, agregó el especialista, "hoy se sabe que también puede transmitirse de las partículas aerosolizadas".

Para Vesikari, ésta es una de las razones por las que en los países templados, como la Argentina, la infección por rotavirus es más frecuente en los meses de invierno (ver recuadro). En el intento por escapar del frío, la gente permanece más tiempo en espacios cerrados y muchas veces hacinados, donde el virus puede transmitirse a través del aire, como el virus de la gripe. "Por eso es completamente imposible deshacerse del virus sólo con medidas de higiene", repite Vesikari, y agrega: "Todo esto justificaba el desarrollo de una vacuna". Y eso es lo que hizo. Sus estudios en busca de una forma de inmunizar a los pequeños comenzaron en los años 80, pero debieron superar la falta de interés de la comunidad médica.

"En Europa, un estudio realizado en pediatras mostró que la falta de interés se debía a que temían perder a sus pacientes: ellos cobran por consultas, como las motivadas por la diarrea, muchas de las cuales se evitarán con una vacuna." Efectivamente, el estudio REST demostró que la vacuna reduce en un 94% las consultas médicas de urgencia.

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION


Para analizar con el pediatra

"En la Argentina, el rotavirus representa la causa de hasta el 40% de las diarreas tratadas en forma ambulatoria en mi hospital durante el otoño y el invierno", comentó a LA NACION la doctora Angela Gentile, jefa de epidemiología del hospital Gutiérrez.

En relación con las vacunas, el doctor Eduardo López, jefe del Departamento de Infectología de ese hospital, comentó: "Aunque la recomendación en los Estados Unidos es darla a los 2, 4 y 6 meses de edad, no conviene darla junto con la Sabin, cuyas dosis se dan en esos meses, ya que la vacuna contra el rotavirus podría perder eficacia. Hay que intercalarla entre esos meses, pero al mismo tiempo es importante que las dos primeras dosis se den antes de los 7 meses".

"Estas vacunas no han sido incorporadas todavía al calendario vacunatorio, pero han demostrado ser seguras e inmunogénicas y cuentan con el aval de la Organización Mundial de la Salud -dijo Gentile-. Por eso hoy podemos decir que son buenas vacunas para una indicación personalizada: es algo que los padres deben discutir con los pediatras de sus hijos."

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Síndrome urémico hemolítico
Consejos para padres

A raíz de la conmoción que produjo la internación del hijo de la periodista Nancy Pazos y el legislador Diego Santilli por haber contraído el síndrome urémico hemolítico, es de utilidad conocer cómo se contrae la afección y cómo puede ser prevenida.

Este cuadro es ocasionado por una particular cepa de la bacteria Escherichia coli -la 0157:H7-, que causa una infección gastrointestinal capaz de derivar en insuficiencia renal, anemia hemolítica y deficiencia plaquetaria. La enfermedad afecta mayormente a los menores de 4 años y carece de tratamiento específico, por lo que sólo puede recurrirse a terapias de sostén.

El cuadro resulta principalmente de la ingestión de alimentos contaminados con la bacteria, de ahí que la mejor medida de prevención es la cocción adecuada de los alimentos y, en especial, de la carne.

Esta se logra cuando el alimento alcanza en forma uniforme los 70°, ya que es a esa temperatura que la bacteria muere. Eso no se logra, por ejemplo, si la carne es colocada en la plancha cuando aún está congelada.

Las hamburguesas y otros alimentos elaborados con carne picada son los más proclives a albergar la bacteria. Lo mismo puede decirse de los productos lácteos no pasteurizados.